“Cuando cambian las percepciones se mantienen las realidades. Al final las promesas se confunden con las ilusiones, porque todo en este pueblo es una fantasía llena de mentiras. Creí que tú serías diferente.” Le reclamó el suegro a su potencial yerno, un poco molesto por el incumplimiento en la fecha de la boda. “La realidad generalmente se ve modificada por las circunstancias. Una cosa es lo que se puede, otra lo que se debe y casi siempre todo es tan distinto a lo que se quiere. Aplazar no es cancelar, necesitamos más tiempo.” Replicó el joven un poco frustrado ante el llanto de la novia.

“Ya me decía mi papá que hombre decidido vale por dos. Y al parecer me tendré que conformar con medio porque tú ya no sabes ni lo que quieres y mucho menos cuándo puedes. Te has vuelto un ser incompleto. Tal vez tenían razón quienes decían que lo nuestro era un amor de primavera. Al llegar la inundación, propia del invierno, se iría la pasión río abajo, para no volver jamás”. Gritó entre lágrimas la bella aspirante a esposa.

Su madre no podía quedarse callada: “Hija, ¿recuerdas que hablamos del perfil ideal? Pusimos diez cualidades que se confundían con valores: honestidad, lealtad, fidelidad, integridad, inteligencia, sabiduría, elocuencia, espiritualidad, credibilidad y puntualidad. Parece que eso se ve únicamente en las novelas y todavía la gente sigue creyendo en cuentos de hadas, cantos de sirenas, príncipes azules y candidatos presidenciales. Todo parece ser espuma acompañada de humo, sin tener calor y mucho menos sabor.” “Tienes razón mamá, pero algo tendré que elegir en la vida o me quedaré sola y no te daré los nietos que quieres.” Concluyó la mujer enamorada.

¿Cumplimos nuestras promesas? ¿Tiene valor real la palabra? ¿Seguimos o ignoramos los ideales? La dignidad es una cualidad natural del ser. Supera la condición, posición, valor, autoestima, mérito, reconocimiento, distinción o valoración. Quien existe es digno y posee la capacidad de ser libre una vez adquiere la madurez necesaria para tomar sus propias decisiones. Su noción esencial lleva implícita la supremacía del respeto sobre el egoísmo.

‘Dignidavuelo’ es la capacidad, habilidad, aptitud, conciencia o elección inspiradora del valor y la fuerza necesaria para ejercer la plenitud de la libertad bajo el equilibrio trazado por el orden moral aceptado por la comunidad, la sociedad o la nación, potenciando los principios definidores de la personalidad. Es la decisión soportada por la convicción. La artesanía del poder producida por la justicia. La estimación de la vida en el cálculo de la fe.

¿A dónde volará tu dignidad?

@JulioCesarHT