Una encuesta británica concluyó que la obra de arte más importante del siglo 20 es el orinal bautizado Fuente, de Marcel Duchamp. ¿En el arte moderno importa el concepto, no la belleza? Jorge Atanasio, Medellín.
La encuesta que usted menciona fue hecha en 2004 entre 500 críticos de arte. Se eligió Fuente, un urinario masculino de porcelana puesto en posición invertida sobre un pedestal, que el artista francés Marcel Duchamp (1887-1968), bajo el seudónimo de R. Mutt, había presentado en 1917 en el Salón de Artistas Independientes, en Nueva York, aunque se dice que en realidad fue idea de su amiga, la artista y condesa Elsa von Freytag-Loringhove, sobre todo porque Duchamp remitió la obra no identificándose como su autor, sino bajo la frase “Enviado por…”. Sin duda, con el urinario de Duchamp estamos en la esfera del arte conceptual, pues se trata de un ready-made u objeto ordinario convertido por el ingenio del artista en algo pretendidamente bello. Por eso, el ready-made es llamado arte antitradicional, pues los materiales de que está hecho no cumplen el destino que se les trazó cuando fueron fabricados; también es llamado arte imprevisto o azaroso o hallado, alusión al uso estético de objetos producidos por el hombre, como cajas, chatarra, plásticos…, o moldeados o intervenidos por la naturaleza, como, digamos, un tronco recogido en Sabanilla o, allí mismo, una piedra repulida por el tiempo y el mar. A partir de Fuente, en el ready-made cobró relevancia la noción o el concepto de que cualquier objeto inanimado –doméstico u ordinario o feo– puede alcanzar jerarquía artística. Esa idea revolucionó el arte, elevó a Duchamp a la categoría de artista sumo, y su obra Fuente, ha seguido causando el mismo estupor de la primera vez.
¿Cuál es el origen de ‘matarratón’, nombre del popular y abundante árbol en el Caribe colombiano? Heráclito J. Fernández Espinel, B/quilla
Matarratón es el árbol tropical de nombre científico Gliricidia sepium. Se da desde México hasta el norte de Suramérica con distintas denominaciones. Encontré que la palabra proviene de los conquistadores españoles, que así llamaron al árbol porque “su raíz produce una sustancia venenosa que es raticida”. El libro El milagro de las plantas, de varios autores, indica que “semillas, corteza, hojas y raíces son usadas por su efecto raticida e insecticida”, y que sirve como forraje para el ganado; para dar sombra; como cerca viva; para recuperar los suelos al fijar el nitrógeno, y para tratar afecciones de la piel, picaduras de insectos, úlceras y otras dolencias.
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