La Cancillería informó que en la noche del jueves 5 de febrero arribó al país un avión con 101 connacionales que fueron deportados de Estados Unidos.
Lea: Defensoría rechaza atentado contra esquema de seguridad del senador Castellanos y pide investigación
“El Gobierno acompañó el retorno digno de 101 connacionales desde Estados Unidos, entre ellos 28 mujeres, 72 hombres y un menor de edad, quienes arribaron al país en un vuelo humanitario operado por la Fuerza Aeroespacial Colombiana”, detalló la Cancillería en X.
A su llegada, los repatriados recibieron acompañamiento integral por parte de la Cancillería y entidades del Gobierno nacional, “garantizando un retorno seguro y digno, con acceso a la oferta institucional, y reafirmando el compromiso con la protección de derechos, la atención humanitaria y la reintegración social”, agregó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La semana pasada el Gobierno había anunciado la reanudación de los vuelos de repatriación de sus ciudadanos desde Estados Unidos, tan solo cinco días antes de la reunión que el presidente Gustavo Petro y su homólogo Donald Trump en la Casa Blanca.
Lea: Ungrd activa plan de contingencia ante nuevo frente frío en las costas del Caribe este fin de semana

El anuncio estuvo acompañado de tres fotografías de personas vestidas con sudadera gris, recibidas en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá por funcionarios de Migración Colombia y de la Cruz Roja Colombiana.
Estos fueron vuelos suspendidos hace un año y detonaron la primera crisis entre el Gobierno de Colombia y la nueva administración de Trump, luego de que Petro no autorizara la entrada al país de dos aviones que venían de EE. UU. con deportados, alegando que por venir esposados, no recibían un trato digno.
Trump respondió de inmediato con la imposición de aranceles del 25 % a los productos colombianos mientras que el Departamento de Estado suspendió por unos días la atención al público en Bogotá para la expedición de visados, pero la crisis se contuvo con gestiones diplomáticas.
Como parte del arreglo Colombia asumió la repatriación de sus ciudadanos, para lo cual envió días después dos aviones a San Diego (California) y Houston (Texas), pero esa operación no continuó debido a varios factores, entre ellos el alto coste de cada vuelo.
Después de un año de diferencias por la política migratoria, la lucha contra el narcotráfico y la intervención de EE. UU. en Venezuela, que agravaron la crisis en la relación bilateral, los dos presidentes sostuvieron una llamada telefónica el pasado 7 de enero en la que se acordó una reunión en la Casa Blanca el 3 de febrero, la cual dio buenos resultados.




















