Las comunidades afrodescendientes del país se disputarán, el próximo 8 de marzo, dos curules en la Cámara de Representantes. Esta es una circunscripción creada por la Constitución de 1991, posteriormente reglamentada por la Ley 649 de 2001, con el objetivo de incrementar la representación de esta población en el Congreso.
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Desde las elecciones de 2014 –cuando se eligió a María del Socorro Bustamante y Moisés Orozco en esta circunscripción–, estos espacios en la Cámara Baja han sido objeto de una intensa disputa entre distintos sectores políticos.
Y es que su capacidad de incidencia en las dinámicas legislativas ha llevado a que se conviertan en piezas clave dentro de la configuración de mayorías, especialmente en escenarios de alta fragmentación partidista.
En 2022, la atlanticense Ana Rogelia Monsalve obtuvo uno de los escaños de esta circunscripción especial con el aval del Partido Demócrata Colombiano. Sin embargo, en esta oportunidad no hace parte de la baraja de candidatos, lo que ha abierto la puerta para que distintos sectores políticos del departamento vean este espacio como una oportunidad para fortalecer su representatividad en el Congreso.
En el departamento se registró, de acuerdo con los reportes que ha dado a conocer la Registraduría, la inscripción de cuatro listas en esta circunscripción, lo que permitió la participación de nueve candidatos. En todo el país se han contabilizado 126 candidaturas afro.
La aspiración que mayor atención ha generado corresponde al ingeniero Winsner Sandoval, hermano de la actual alcaldesa del municipio de Soledad, Alcira Sandoval, quien se ubica en el primer renglón de la lista del Partido Demócrata.
Según la información corroborada por esta casa editorial, esta candidatura cuenta con el respaldo del excongresista Eduardo Pulgar, quien ha venido moviendo su estructura política en distintos municipios del departamento para consolidar apoyos.
No en vano, en el municipio de Soledad, que se ha consolidado como el fortín político de Pulgar, varios líderes barriales han impulsado esta candidatura en conjunto con la de Yessid Pulgar, quien hace parte de la lista liberal al Senado de la República.
“Pulgar quiere dar un golpe de autoridad en estas elecciones y ha visionado la candidatura de Sandoval como una oportunidad de conquistar una curul más, sin tener que enfrentarlo con su otro candidato a la Cámara (el liberal César Barrera). Los resultados que logre en estas elecciones son clave para ‘medir el aceite’ de cara a 2027, cuando podrían ir por la Gobernación del Atlántico y otras alcaldías de gran peso”, aseguró una fuente cercana a dicha casa política.
Otro de los nombres de gran relevancia en esta contienda es el de Pedro Adán Torres, oriundo de San Basilio de Palenque y fundador del Partido Demócrata, quien se ubica en el segundo lugar de dicha lista cerrada.
En diálogo con EL HERALDO, el líder palenquero fue enfático al sostener que participación en esta circunscripción requiere no solo arraigo territorial, sino un trabajo sostenido con las bases sociales que dieron origen a este reconocimiento político.
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“Las curules afro no son un espacio electoral ordinario, son una conquista política del movimiento social negro colombiano, desarrollada en el marco constitucional de 1991 y reglamentada, entre otras normas, por la Ley 70 de 1993. Por tanto, la conexión con las comunidades no puede ser cosmética ni episódica; debe ser orgánica”, recalcó.
Sostuvo que el Partido Demócrata ha logrado alianzas programáticas con consejos comunitarios del Pacífico y el Caribe, así como con procesos afro urbanos, organizaciones de mujeres negras, plataformas juveniles y autoridades tradicionales palenqueras y raizales con el claro objetivo de hacerse con las dos curules en juego. De esta manera se posibilitaría la llegada de Sandoval y Torres al Capitolio.
“Estas alianzas no responden a intercambios coyunturales, sino a compromisos concretos en materia de titulación colectiva, fortalecimiento de la educación propia, protección de líderes sociales, impulso a economías tradicionales y seguimiento estricto al cumplimiento de la Ley 70 de 1993”, recalcó.
A eso se suma un trabajo conjunto con sectores democráticos del centro y la centro-derecha “que reconocen la legitimidad de la agenda étnica y la necesidad de que estas curules estén en manos de liderazgos auténticos”.
Por último, Torres fue enfático al sostener que, en esta disputa, “la representación afro no puede ser instrumentalizada por maquinarias ajenas al proceso organizativo ni convertirse en un vehículo de agendas desconectadas de las comunidades”.
Afros: 3,7 millones de personas en el país
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad de Vida de 2024 del Dane, 3,7 millones de personas se autorreconocen como negras, afrodescendientes, raizales o palenqueras en el país, lo que equivale al 7,1 % de la población.
Bolívar es el segundo departamento con mayor población afro, con 477 mil personas. En Atlántico, por su parte, se contabilizan 138 mil.





















