Caminando por los callejones del barrio El Prado, el barranquillero David Rodríguez percibe, a cada paso, una serie de susurros. Son las voces de distintos artistas que narran, a través de 32 murales, la historia de cómo se forjó el desarrollo de la capital del Atlántico. Tal como David, son cientos de personas las que circulan a diario por estos pasillos y se encuentran con un recorrido de letras, arte y tradición que los turistas también tendrán la oportunidad de disfrutar en medio de la temporada de Carnaval. El alcalde Alejandro Char destacó que estas obras de arte envuelven al visitante en un recorrido visual de 360 grados, convirtiendo el espacio en un punto de encuentro ideal para fotografiar y preservar la identidad cultural de los barranquilleros en esta época del año. “Hay arte por todos lados y eso nos pone muy contentos. Lo más profundo está en el corazón y en el alma de estos artistas, que lograron representar lo que es este sector y lo que es Barranquilla”, señaló el alcalde durante un recorrido por el recién recuperado callejón Libertad, en la calle 57, entre carreras 53 y 54. Brandy Almarales, coordinadora operativa del proyecto, contó que han sido varios espacios del tradicional barrio El Prado los que han sido intervenidos. “Hay cuatro murales ubicados en el callejón alineado al Centro Cultural de Comfamiliar, en la carrera 54 con calle 59”, dijo. También hay otros murales, en cercanías a la sede de Gases del Caribe, que se encuentran en la calle 67 con carrera 58. Otro sector a visitar corresponde a la zona de las oficinas de Triple A. “La idea es hacer recorridos focalizados para empresarios del turismo, agencias de viaje, hoteleros, entre otros grupos que puedan conectar con la ciudad y ser aliados estratégicos para promover el desarrollo económico”, sostuvo. Almarales puso de presente que la iniciativa evoca varios momentos claves del barrio El Prado, como sus primeros años, las obras y joyas arquitectónicas que la convirtieron en patrimonio y también el retrato de aquellos artistas y escritores que tuvieron un paso por la zona. El primer punto de este nuevo plan turístico en la ciudad comprende un ‘viaje por el tiempo’, donde la esencia del viejo barrio El Prado recupera vigencia con la imagen de antiguas edificaciones y sitios arquitectónicos como el Teatro Amira de la Rosa, la Casa Rosado, la Iglesia Inmaculada Concepción y el Museo Romántico, junto con los retratos íconos de la ciudad como Meira Delmar, el Grupo Barranquilla y el pintor Alejandro Obregón. Una de las principales obras que se podrá observar en este punto es ‘Perdurando en el tiempo’, del artista Luis Miguel Mendoza Rudas, quien plasmó su visión de una postal del pasado a través de la gasolinera del prado, un símbolo identitario de la cultura local de aquella época. “Mi intención es crear una imagen que invite al transeúnte a disfrutar del momento e interactuar con el espacio público, porque el mural tiene unas vacas alrededor de la gasolinera, lo que demuestra una necesidad de apropiación en ese tiempo de las zonas de la ciudad porque los propietarios de estos animales no tenían dónde colocarlas”, comentó. Más adelante, el camino por el barrio El Prado conecta hacia el callejón de la ‘Tradición y la elegancia’, un paisaje costumbrista que rescata la elegancia de este sector de la ciudad desde sus valores patrimoniales. Dicho esto, el mural del pintor Néstor Loaiza De la Hoz evoca –a través de acuarelas y acrílicos– el retrato de la Casa Emiliani y la Casa Muvdi, haciendo alusión a la gente de la época y su forma de vestir. “Durante mis 38 años de carrera he trabajado por rescatar el patrimonio arquitectónico de la ciudad con la representación de las tradiciones de los personajes influyentes de la época”, dijo. Otro espacio que demuestra el talento barranquillero es la zona de ‘Industria, Letras e Identidad’, el cual enmarca, entre las obras principales, la obra ‘Encalle en Puerto Seguro’ del artista visual Ronald Hernández. El mural muestra un barco a vapor, de los más grandes y lujosos del siglo XX, el cual navega por las aguas del río Magdalena y entra al arco del Hotel del Prado, dando la bienvenida a un futuro promisorio para las familias que allí se encontraban. Finalmente, los visitantes en el barrio El Prado tendrán un cierre a su experiencia con el callejón de ‘Arte, cultura y educación’, pensado para brindar tranquilidad a su paso con obras que denotan el avance de la ciudad hacia el futuro. Wilberto Echeverría, reconocido maestro de las artes plásticas, fue el autor de una de las obras principales de este espacio denominada ‘Frescura y Paisaje’, un boceto inspirado en las historias y memorias de El Prado, así como en la necesidad de profundizar sobre el progreso y desarrollo de la capital del Atlántico. Los callejones del barrio El Prado no solo cuentan una historia de la tradición y cultura de la ciudad, sino que también de la resiliencia para seguir en pie ante el deterioro que conlleva el paso de los años. El Distrito de Barranquilla recordó que “la recuperación de estos espacios busca resaltar su valor como uno de los sectores que impulsa el desarrollo de la ciudad”. De esta manera, se indicó que “se está llevando a cabo la tarea de limpieza, adecuación y arte urbano en diferentes espacios de la ciudad como El Prado y Barrio Abajo para que en estos carnavales sean el punto de encuentro para los visitantes en la ciudad”. Por su parte, Jorge Suárez, estudiante universitario, resaltó la labor para preservar la identidad local de la ciudad y mostrar al mundo su tradición y cultura. “Tenemos mucho de lo que sentirnos orgullosos en Barranquilla y este proyecto es una de esas cosas que nos ponen ante los ojos del mundo. A mí me dio curiosidad ver todo ese paisaje y decidí recorrer cada callejón y saber un poco más de la historia local. Esta es una manera de apropiarse de un conocimiento y transmitirlo a los demás”, declaró. Entretanto, Laura Suárez, residente del sector de El Prado, manifestó que “la misión que tenemos como ciudadanos es cuidar estos espacios y que la gente se lleve una buena impresión. Es importante valorar el esfuerzo de todos los artistas que participaron en el proyecto y en el talento que está a nuestro alrededor”. Así las cosas, mientras la ciudad se dinamiza al ritmo del son y los tambores del Carnaval, el arte se expande por algunos rincones y se convierte en un plan alternativo para disfrutar de sus espacios. Aunque desde la Alcaldía de Barranquilla no se ha dado información oficial sobre los planes que están programados para los callejones de El Prado, se espera que algunas iniciativas independientes tomen la vocería de los recorridos por este icónico sector de la ciudad. Es de anotar que, en la actualidad, se vienen desarrollando recorridos para conocer las joyas arquitectónicas de esta zona de la capital del Atlántico. A su vez, la comunidad local y la Junta de Acción Comunal del barrio también preparan algunas ideas para lo que podrían ser unos recorridos breves por los distintos callejones. Cabe resaltar que el Sistema de Transporte Masivo Transmetro tiene a disposición una ruta especial que circula por el barrio El Prado para que los visitantes en la ciudad conozcan el sector y sus atractivos turísticos. Dentro de la estrategia pensada para la época, la oferta en El Prado complementa el arte y la cultura con planes gastronómicos.