Sociedad

Fito Echeverría: la voz barranquillera del Grupo Niche

El heredero musical del maestro Adolfo Echeverría está en el frente vocal de la orquesta insignia de la salsa colombiana.

Hace 20 años el barranquillero Adolfo de Jesús Echeverría Arrieta debutó como cantante en la Orquesta Mármol interpretando el tema Cali Pachanguero, uno de los éxitos del Grupo Niche.

Esto se convirtió en un buen augurio para convertirse actualmente en uno de los vocalistas de la orquesta más representativa de la salsa colombiana.

El hijo del fallecido maestro Adolfo Echeverría Comas, célebre por temas como Las cuatro fiestas, ahora integra el frente vocal de Niche, convirtiéndose así en el segundo cantante currambero en hacer parte de esta prestigiosa agrupación.

A nivel internacional Niche tiene gran resonancia, acaba de obtener un Grammy anglosajón con su álbum 40 y tras la pandemia comenzaron su reactivación con una gira por Estados Unidos, República Dominicana y Perú, gira de la que Fito, como lo llaman de cariño, hace parte.

A mediados de los 80, Roberto ‘Joe’ Urquijo, hizo historia al ser el primer vocalista nacido en La Arenosa que trabajó en la agrupación fundada por el maestro Jairo Varela y Alexis Lozano.

Según cuenta el pianista barranquillero Álvaro Cabarcas ‘Pelusa’, Joe Urquijo, a quien la covid-19 le arrebató la vida el 24 de junio del 2020, grabó con Niche el álbum Me huele a matrimonio (1986).

“Todas las piezas las interpretó Joe, es más, hizo presentaciones con la orquesta cantando temas como Un caso social, que después conocimos en la voz del puertorriqueño Tito Gómez, lo que pasa es que después Jairo Varela conoció a Tito en Nueva York  y se lo trajo para Cali, Él se enamoró tanto de la voz de Tito Gómez que le borró las pistas a Roberto Urquijo y puso la voz de Tito. Eso hizo que Joe se resintiera y diera el paso al costado”.

Este contexto histórico es necesario para comprender la oportunidad que tiene en frente Fito Echeverría, ya que podría convertirse en el primer artista de la costa Caribe en lograr que su voz quede inmortalizada con este grupo, cuya base la integran músicos del Pacífico colombiano.

“La verdad es que esto siempre lo soñé, me he hecho fuerte cantando salsa y todo salsero colombiano sabe lo que representa Niche para nuestra música, por eso cada vez que subo a un avión con la orquesta me río, porque estoy soñando despierto. Esto como artista es lo más especial que me ha sucedido, desde niño me enamoré de muchas canciones de Niche que jamás imaginé cantar ahora con esta legendaria agrupación”, dice notablemente emocionado el cantante de 37 años.

El 29 de julio inició la aventura de Fito, tras ser presentado formalmente por su nueva familia musical. Ese día también hicieron lo propio con el cubano Alejandro Enrique Íñigo Fiallo, quien también se integró a las voces de Álex Torres y Luis Araque.

“Venimos cumpliendo una agenda movida, andamos de avión en avión y estamos muy contentos por recibir ese calor del público después de tanto tiempo. En Niche hay una nueva generación que además de ser grandes músicos, son unos excelentes seres humanos, aquí no existe el regionalismo, pese a que ellos son muy del Valle del Cauca, he recibido mucho apoyo de su parte y me han integrado. La Familia Varela y el maestro José Aguirre, que es el director, me han llenado de confianza para comerme los escenarios”.

Sobre Joe Urquijo comentó que es consciente de que abrió el camino para que detrás suyo se sumaran músicos nuestros como: el trompetista Danny Jiménez, el bongosero Iván Sierra, el conguero Fabián Picón y el trombonista Morist Jiménez.

“Compartí con él en Barranquilla y sé que estuvo en Niche llevando nuestro sabor barranquillero. Espero estar a la altura siempre y lograr grabar una producción que sea publicada, que fue lo que le faltó a Joe”.

Una gran oportunidad en medio de la pandemia

En estos tiempos pandémicos, que para muchos han sido difíciles, para Fito significó un nuevo comienzo. La puerta de Niche se abrió y recibió “la llamada ganadora”. “Me tomó por sorpresa, es una bendición poder cumplir uno de mis sueños”, dijo el padre de dos hijos Santiago y Samuel.

Manifiesta que este logro es producto del proceso que ha vivido en la música y obviamente de los consejos que recibió de su padre. “Ellos vieron mi evolución y por eso me han abierto las puertas de su orquesta”, contó el artista que pasó por orquestas como Jacaranda Show, la Güiro Band, Shekeré, Páchalo y su Sabor Cubano, La Nómina del Pin y El Tributo a la Salsa de Alberto Barros.

Sobre las canciones que más disfruta del amplio repertorio de Niche cita Buenaventura y Caney, Como podré disimular, Una aventura, Cali Pachanguero, La cárcel (que acaba de conocer en República Dominicana, donde es un fenómeno), Algo que se quede, una de las nuevas que hizo el maestro José Aguirre y que hace parte del álbum 40, con el que fueron ganadores del Grammy.

“De todas Cali pachanguero es la más especial porque cuando la canté por primera vez en un escenario cuando tenía 17 años, sentí que la salsa era lo mío”.

Adolfito ha debido aprenderse nuevas canciones y adaptarlas a su estilo, porque el repertorio del grupo varía de acuerdo al país que visitan. “El público pide unos temas que realmente desconocía y que me han parecido muy buenos”.

Un legado que defender

Fito viene de una familia musical, su tío, el cantante Gil Echeverría y su padre, el destacado músico Adolfo Echeverría Comas, son unos referentes que mantiene presente.

“No es fácil llevar el nombre de mi padre, el legado que él ha dejado es una responsabilidad muy grande. Yo tengo una deuda con él, con su música que a futuro quiero grabarla, hacerle un bonito tributo”.

El hijo mayor del hogar conformado por el maestro Adolfo y Anastasia Arrieta, indica que su padre desde el cielo debe sentirse orgulloso, ya que siempre le recomendó que no viviera bajo su sombra, sino que se convirtiera en árbol.

“Esas palabras siempre me han retumbado en los oídos y me he dedicado a hacer mi carrera. Él me dijo que su sueño era que yo cantara en su orquesta, él tuvo grandes voces como Juan Carlos Coronel, Saulo Sánchez, Álvaro Pava, Checo Acosta, pero soñaba con hacer giras conmigo como su vocalista estrella, pero nos faltó tiempo”.

Su padre siempre confío en su talento y le advirtió que tenía una bonita voz que debía ir puliendo, pero Fito se enfocó en la percusión, le gustaba tocar congas, timbal y la batería. Fue gracias a John Jaime González, director de la orquesta Mármol que se convirtió en cantante.

“Él me puso a cantar una noche Cali pachanguero. Esa vez no había llegado el cantante y me dijo que debía ‘resolverle la papeleta’. A él no le cabía en la cabeza que yo siendo hijo del maestro Adolfo Echeverría no cantara. Le expliqué que sí lo hacía y que me le mediría al reto, así que abrí el show con Cali Pachanguero, seguí con Llorarás, La Sirena y desde esa noche me quitaron de las congas y me convertí en cantante”, dijo el esposo de Margarita Maya.

Recalca que no quiere que este momento pase y que anhela hacer historia en Niche.

“Me falta mucho por conocer, por aprender y por alcanzar”.

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