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En el Día del Niño, EL HERALDO centra su mirada en historias que muestran cómo la infancia también es un territorio de disciplina, sueños y decisiones tempranas.

En Barranquilla hay niños que, más allá del juego, ya construyen caminos propios, impulsados por el apoyo de sus familias y una convicción que crece con ellos.

Es el caso de Abigail Villarreal y Victoria Tovar, dos hermanas que han encontrado en los escenarios un espacio para expresarse y crecer. Con apenas 6 y 11 años, representan a la ciudad en el Mini Universo Colombia, llevando consigo no solo talento, sino también una formación basada en la confianza, la constancia y el disfrute de cada experiencia.

También está Lucía Gómez, quien a sus 11 años organiza sus días entre el colegio, el teatro, la danza, la gimnasia y la radio. Su rutina, lejos de ser una carga, es el reflejo de una niña que ha descubierto en la comunicación y el arte una forma de conectarse con el mundo, aprendiendo a hablar, crear y liderar desde temprana edad.

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En el deporte, Juan Solano avanza con disciplina en el fútbol. Sus entrenamientos constantes y el acompañamiento de su familia lo acercan a sus sueños. Y en la fe, Gabriel Muñoz ha encontrado en el altar un lugar de aprendizaje y servicio. Como monaguillo desde los 8 años, entiende el valor de la responsabilidad, la observación y el compromiso, viviendo cada celebración como una oportunidad para estar más cerca de lo que cree.

Abigail y Victoria tienen el poder de soñar en grande desde pequeñas

Cortesía

Desde Barranquilla, dos hermanas están conquistando escenarios con su alegría, carisma y determinación. Abigail Villarreal Torres y Victoria Tovar Flórez son el reflejo de que cuando hay pasión, apoyo familiar y amor por lo que se hace, no hay límites para brillar.

Abigail, con tan solo 6 años, es una niña creativa, curiosa y llena de energía. Estudia primer grado en el Colegio Jorge Nicolás Abello, donde cada mañana llega con entusiasmo por aprender y compartir.

Hoy representa a Barranquilla en el Mini Universo Colombia en la categoría Baby, una experiencia que vive con emoción y dulzura. Su camino comenzó tras ganar el título de Baby Models Caribe 2025 en el certamen New Face Models Caribe en noviembre de 2024. Desde entonces, ha crecido en confianza, expresión y seguridad, disfrutando cada momento con el respaldo constante de su familia.

“Mis papás siempre me han dicho que ganar o perder no es lo más importante, sino disfrutarme el momento y eso es lo que he hecho”.

Su hermana mayor, Victoria Tovar Flórez, de 11 años, es una niña soñadora, carismática y con una trayectoria admirable. Estudiante de sexto grado en el Instituto Ariano de Barranquilla, hoy representa a la ciudad en el Mini Universo Colombia en la categoría Little, asumiendo este reto con compromiso y pasión.

Desde los 7 años ha construido un camino lleno de logros como modelo, bailarina y gimnasta. Ha sido New Face Baby Model Caribe 2023, Reina Infantil del Carnaval de Combarranquilla 2024 y, en 2025, brilló a nivel nacional en gimnasia de trampolín al obtener una medalla de oro y dos de plata.

“Esas son mis formas de expresarme. Además, sueño con impactar a otros niños a través de mensajes positivos, demostrando que los sueños no tienen edad”.

Lucía sostiene una agenda llena de sueños

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Mientras muchos niños descansan, juegan o improvisan su día, Lucía Gómez Cortés tiene claro lo que quiere y trabaja por ello sin parar. Con 11 años, ha construido una rutina exigente que asume con alegría, disciplina y una energía que no se agota.

Su día empieza temprano y está lleno de actividades como el colegio, teatro, danza, gimnasia, radio y estudio, pero lejos de ser una carga, para Lucía es un mundo que disfruta profundamente. Siempre tiene ganas de aprender, de moverse, de crear, y cuando llega a casa, aún le quedan fuerzas para seguir bailando o practicando.

“Soy una apasionada por la comunicación. Disfruto hablar en público, expresar lo que pienso y conectar con las personas. Tener un micrófono en mis manos es uno de mis mayores placeres. También amo bailar, cantar, actuar, hacer gimnasia y practicar telas aéreas”.

En teatro, comenzó con pequeños papeles, pero su constancia la llevó a ganarse el protagónico como Alicia en la obra Alicia en el País de las Maravillas. En la danza, pasó de ser principiante a integrar un grupo de competencia gracias a su dedicación y actitud. Y en la radio, es reconocida por su compromiso. Hace parte del proceso de formación Voz Infantil, Hola Juventud.

“Yo soy muy buena estudiante, organizada y responsable. Me gustan mucho las matemáticas, el español y las ciencias sociales. Además, también soy emprendedora porque vendo maquillaje en ‘Beauty Makeup’”.

Quienes la conocen destacan su forma de ser: es cariñosa, detallista, valiente y muy extrovertida. De esas niñas que saludan a todos, que se adaptan a cualquier situación y que siempre encuentran la manera de salir adelante. Es consciente del esfuerzo de su familia y lo valora, lo que la impulsa a dar siempre lo mejor de sí.

Juan construye sus anhelos con cada toque de balón

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Desde muy pequeño, Juan Solano Melo mostró que tenía algo especial. Cuando apenas tenía 10 meses y empezaba a caminar, ya andaba con un balón. Podía tener muchos juguetes, pero siempre elegía jugar fútbol.

Vive en la urbanización El Parque, en Soledad, donde ha crecido junto a su familia. A los 4 años, sus padres decidieron inscribirlo en una escuelita del barrio, Sevilla Fútbol Club, porque veían que le gustaba mucho y que tenía talento.

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Desde el primer día se destacó. Su forma de jugar llamó la atención y su amor por el fútbol siempre fue evidente, por ello, su familia decidió apoyarlo en todo momento.

Tiempo después, en un partido, un profesor lo vio jugar y los invitó a llevarlo a un centro más avanzado como la Escuela Barranquillera de Fútbol. Él fue, entrenó y desde ese día forma parte de ese equipo. Hoy, a sus 9 años sigue creciendo y aprendiendo.

“Mi gran sueño es jugar con la selección Colombia y ganar un mundial. También estar en las grandes ligas de Europa. El Boca Juniors también me gusta mucho y por supuesto soy hincha del Junior de Barranquilla. Mi papá siempre me ha inculcado que Dios me regaló el talento, pero que eso lo tengo que llevar acompañado con la disciplina”.

Su rutina es constante y llena de disciplina. Los lunes, miércoles y viernes entrena con la Escuela Barranquillera de Fútbol de 7:00 a 8:45 de la noche. Y los martes y jueves, al llegar la noche, su papá lo espera en la cancha d San José para seguir entrenando juntos.

Gabriel, el niño monaguillo que encontró en el altar su lugar de paz

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Gabriel Muñoz Galán tiene 12 años y desde los 8 es monaguillo. Comenzó en diciembre de 2021, cuando decidió dar el paso después de ver a otros niños ayudar en la misa. “Me gustaba ver cómo servían en el altar y pensé que yo también quería hacerlo”, cuenta.

La oportunidad llegó cuando el padre Charry le preguntó si quería ser monaguillo. Sin dudarlo, aceptó. Desde ese momento, encontró un lugar que le da tranquilidad y alegría.

Para Gabriel, lo mejor de este servicio es estar cerca de Dios, acompañar a los sacerdotes y aprender cada día. Le gusta observar cómo se preparan para la misa, conocer los elementos del altar y estar atento a lo que se necesita en cada momento.

“Siento felicidad, emoción y paz”, dice al hablar de lo que vive en cada celebración.

Uno de los momentos que más lo emociona es la Vigilia Pascual, en Semana Santa. Desde el altar, asegura que se siente la alegría de las personas. “Se ve que están felices porque Jesús resucitó. Es muy bonito”, explica.

Ser monaguillo también le ha enseñado a ser más organizado, a observar y a asumir responsabilidades. Aunque es niño, entiende que su rol es importante y que requiere atención y compromiso.

“A veces creen que los niños no entendemos, pero en el altar hay que estar muy pendiente de todo”, afirma.

Entre misas, aprendizajes y momentos de fe, Gabriel ha encontrado una forma especial de crecer, servir y sentirse más cerca de Dios.