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El Día Mundial del Beso se celebrado todos los 13 de abril para mostrar que besar no es solo un acto romántico, sino una práctica que trae muy buenas cosas en la salud física, mental y emocional.

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Y es que cuando dos personas se besan, el cuerpo activa una serie de procesos biológicos que impactan directamente el estado de ánimo. Durante este gesto se liberan hormonas como la oxitocina, la dopamina y las endorfinas, responsables de generar placer, apego y felicidad.

Además, besar ayuda a reducir el cortisol, la hormona relacionada con el estrés, lo que contribuye a una sensación de calma y bienestar general.

Shutterstock/ShutterstockY es que cuando dos personas se besan, el cuerpo activa una serie de procesos biológicos que impactan directamente el estado de ánimo. Durante este gesto se liberan hormonas como la oxitocina, la dopamina y las endorfinas, responsables de generar placer, apego y felicidad.

El beso está influenciado por el cerebro. La mayoría de las personas inclina la cabeza hacia la derecha al besar, un comportamiento que estaría ligado a la forma en que el cerebro procesa las emociones positivas.

Asimismo, un solo beso puede implicar el intercambio de millones de bacterias. Este proceso, lejos de ser perjudicial, puede favorecer la diversidad de la microbiota oral y contribuir al fortalecimiento del sistema inmunológico.

Un marinero besando apasionadamente a una asistente dental Greta Friedman el 14 de agosto de 1945.

Estudios indican que la frecuencia de los besos está asociada con una mayor satisfacción emocional, mejor comunicación y vínculos más fuertes.

¿Cuál es el origen del beso y por qué se celebra el 13 de abril?

De acuerdo con investigaciones en Antropología evolutiva, el beso podría tener su origen en conductas ancestrales de cuidado entre primates. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en un símbolo universal de vínculo y confianza.

Esta efeméride surgió en 2013, tras el récord de una pareja conformada por Ekkachai y Laksana Tiranarat que logró besarse durante 58 horas, 35 minutos y 58 segundos. Desde entonces, la fecha se consolidó como un homenaje a este gesto cotidiano con gran impacto en la vida humana.