En el departamento del Atlántico, donde los tambores y otros instrumentos marcan la memoria y la identidad, un grupo de mujeres decidió incursionar en un escenario históricamente dominado por hombres.
Así nació Kandé, una agrupación femenina que desde 2023 no solo interpreta bullerengue y otros ritmos tradicionales, sino que también lidera procesos culturales y sociales para fortalecer el tejido comunitario y visibilizar el papel de la mujer en el folclor.
La directora y tamborera Ailan Wong contó a EL HERALDO que el origen del proyecto estuvo motivado por una necesidad compartida.
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“El grupo nace a principios de 2023 como una necesidad de que las mujeres tengan un papel dentro de estas músicas tradicionales del Caribe colombiano. Venimos de diferentes procesos musicales y de distintos municipios del Atlántico como Sabanalarga, Baranoa, Puerto Colombia, Soledad y la ciudad de Barranquilla, que es un epicentro cultural del Caribe”.
Desde entonces, Kandé que también está conformado por Stefania Hernández en el tambor alegre y Bricheth Peñaranda en las maracas, se ha caracterizado por su propuesta diversa. Aunque el bullerengue es uno de sus pilares, su repertorio incluye otros bailes cantados y formatos tradicionales como el de la caña de millo. Para Wong, esta apuesta responde también a las influencias que han marcado su camino.
“Nos inspiran muchas mujeres cantadoras e instrumentistas que han hecho parte de este legado, como Graciela Salgado o Nelda Piña. También hay instrumentistas locales que nos han abierto puertas. Todo eso hace parte de nuestra esencia”, afirmó.
Una voz poderosa
La vocalista Valeria Butrón llegó a Kandé después de haber iniciado su propio recorrido musical, pero asegura que el encuentro con sus compañeras transformó su manera de entender la tradición.
“Cuando llegué me encontré con un grupo de mujeres talentosísimas, llenas de una energía increíble y con un amor profundo por nuestra música. Eso me inspiró a seguir cantando y a agarrar los tambores”.
Butrón agregó que ese proceso no solo ha sido artístico, sino también de aprendizaje colectivo y construcción conjunta.
“También me encontré con muchos conocimientos y con una conexión artística muy bonita entre todas. Ha sido un proceso de aprendizaje constante, de compartir y de seguir alzando la voz para que más mujeres se sumen a este gremio”, expresó.
Esa experiencia dio origen a una de las canciones insignia de la agrupación Arriba Mujeres, un fandango de lengua que lleva los tres ritmos del bullerengue.
“Es una invitación para que todas las mujeres nos pongamos de pie, hagamos palmas, cantemos y toquemos los tambores. Muchas veces han intentado callarnos, pero nuestra voz se hace más fuerte cuando nos juntamos”, expresó.
Además, reveló que la agrupación también trabaja en nuevas composiciones que conectan con las tradiciones del Caribe.
“Escribí una chalupa que se llama La coca, inspirada en los dulces típicos de Semana Santa. Quería contar de dónde vienen, quién los hace y la historia que hay detrás, pero desde el bullerengue”, contó.
La vocalista reconoce que uno de los principales desafíos ha sido abrirse espacio en un gremio que todavía conserva dinámicas masculinizadas.
“Cuando dicen ‘contrátame un grupo de millo’, la gente piensa de inmediato en hombres. Entonces se sorprenden cuando nos ven a nosotras. Pero tenemos el mismo talento, la misma pasión y la misma capacidad para interpretar estos instrumentos”.
Pese a contar con una dirección artística, Kandé funciona desde la colectividad y la toma de decisiones conjunta. Aunque cuentan con una directora, cada paso que dan es es complicidad. La artista confesó que se tienen mucha confianza y compañerismo, y eso hace que el proyecto crezca de manera sólida. En ese sentido, cada integrante aporta desde sus habilidades y profesiones para fortalecer el proceso organizativo del grupo.
“Cada una reconoce las capacidades de la otra. Por ejemplo, yo apoyo en redes sociales, otra compañera está pendiente de la documentación y de los proyectos. Así vamos construyendo el grupo entre todas”, añadió.
“Primogénitas del tambor”
La flautista de millo Yizlaine Zambrano, explicó que el nombre de la agrupación resume su identidad.
“Kandé es una palabra de origen africano que significa hija primogénita. Nosotras somos hijas primogénitas del tambor y buscamos resonar, resistir y expresarnos plenamente a través de él”.
Su propia trayectoria ha contribuido a abrir puertas. En 2024 logró convertirse en la primera representante del Atlántico en ganar el Reinado Nacional del Bullerengue en Puerto Escondido, Córdoba.
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“La agrupación ha impulsado espacios propios como El Candelazo, un evento cultural que ya cuenta con tres ediciones y que busca visibilizar el trabajo de artistas tradicionales y fortalecer la circulación del bullerengue. El próximo es en mes de agosto”.
Transformación social
Más allá de los escenarios, Kandé entiende la música como una herramienta de impacto social.
Las cinco integrantes sueñan con llevar su propuesta a diferentes rincones del país y del mundo para mostrar la riqueza cultural colombiana y del departamento del Atlántico.
“Queremos llegar hasta el último rinconcito del mundo para que conozcan la fuerza, la resistencia y la diversidad que tiene Colombia a través de los tambores y las flautas, pero sobre todo, de las mujeres”, dijo Zambrano.


