Sara Sofía Orozco Charris, con 12 años de edad, es una niña que representa la dulzura de la infancia unida con la fuerza de los sueños y un profundo amor por las tradiciones culturales de su tierra. Desde muy temprana edad mostró una conexión especial con la música, el baile y las expresiones folclóricas del Caribe, dejando ver que su gusto por el arte no era solo una actividad recreativa, sino una pasión auténtica que forma parte de su esencia.
Lea aquí: Asamblea del Atlántico condecoró a la embajadora del Carnaval del Atlántico 2026, Stefanny Martínez
Su historia comienza como la de muchas niñas soñadoras, pero con cualidades que siempre la distinguieron: disciplina, carisma natural, sensibilidad artística y una forma especial de brillar en cada escenario. Sara Sofía creció rodeada de música, colores, trajes típicos y el ambiente alegre del Carnaval, sintiendo que ese universo lleno de tradición, identidad y fantasía era el lugar donde su corazón encontraba felicidad. Cada presentación escolar, cada evento cultural y cada oportunidad para bailar fueron fortaleciendo su talento, su seguridad y su compromiso con el folclor.
El camino que la llevó a alcanzar sus títulos no fue fácil ni inmediato. El proceso para convertirse en Reina del Carnaval de los Niños de Santo Tomás 2025 y, posteriormente, en Sirena Departamental de la Cumbia Infantil 2025, fue un recorrido arduo, lleno de sacrificios, constancia y preparación, pero también colmado de momentos hermosos, aprendizajes valiosos, experiencias inolvidables y grandes alegrías. Hubo horas de ensayo, formación artística, preparación en expresión corporal, pasarela, proyección escénica y fortalecimiento de su conocimiento cultural. Cada detalle hizo parte de un crecimiento integral que la preparó no solo para portar una corona, sino para representar con dignidad y orgullo.
Desde pequeña soñaba con vivir el Carnaval desde adentro, no solo como espectadora, sino como protagonista de esa fiesta que exalta la identidad de su pueblo. Veía los desfiles, los grupos folclóricos, la música y la alegría colectiva, y en su corazón se sembraba el deseo de algún día estar allí, representando a los niños de su tierra. Con el paso del tiempo, ese sueño comenzó a construirse con metas claras, trabajo constante y una determinación firme por dar siempre lo mejor de sí.
Al ser coronada Reina del Carnaval de los Niños de Santo Tomás 2025, Sara Sofía asumió su título con responsabilidad, respeto y un enorme sentido de compromiso cultural. Durante su reinado se convirtió en un símbolo de ternura, talento y dedicación, llevando un mensaje de amor por las tradiciones y demostrando que el Carnaval también se vive desde la inocencia, la creatividad y la pureza de la niñez. En cada desfile, actividad y evento, su presencia transmitía alegría y orgullo por sus raíces.
Su recorrido cultural la llevó a presentarse en distintos escenarios, siendo Puerto Colombia uno de los espacios más significativos en su proceso hacia el título departamental. Allí, su talento encontró un escenario importante para proyectarse. Su manera de interpretar la cumbia, su elegancia, su expresión corporal y su conexión con el ritmo dejaron claro que no se trataba solo de una niña que bailaba bien, sino de una artista infantil con identidad folclórica y proyección cultural. Ese paso fortaleció su experiencia y consolidó su crecimiento artístico.
Todo este proceso estuvo acompañado por un pilar fundamental: su equipo de trabajo, que aportó preparación, orientación y formación constante; su familia, que fue su apoyo incondicional en cada ensayo, presentación y meta; y sus amigos y personas cercanas, que siempre estuvieron alentándola y celebrando cada logro. Ese entorno de respaldo, amor y confianza fortaleció su seguridad para enfrentar cada etapa de su camino.
El esfuerzo y la dedicación dieron como resultado uno de los reconocimientos más importantes de su vida artística: el título de Sirena Departamental de la Cumbia Infantil 2025. Este logro no solo destaca su talento en la danza, sino su capacidad de representar con elegancia, alegría y respeto uno de los ritmos más representativos de nuestra identidad cultural. Además, este reconocimiento tiene un valor histórico, ya que Sara Sofía Orozco Charris fue la primera y, hasta el momento, la única niña de Santo Tomás en obtener el título de Sirena Departamental de la Cumbia Infantil, convirtiéndose en un orgullo para su municipio y en un referente para las nuevas generaciones.
Sara Sofía no ve estos títulos como un punto final, sino como el inicio de un camino más grande. Su deseo es seguir creciendo, preparándose y logrando metas importantes, siempre enfocada en la cultura, el folclor y las tradiciones del Carnaval. Sueña con continuar representando su tierra, aportar a la preservación de nuestras costumbres y convertirse en una joven que, a través del arte y la danza, inspire a otros niños y niñas a valorar su identidad cultural y a mantener vivas las raíces que nos definen.
Su historia demuestra que los sueños se construyen con disciplina, humildad y amor por lo que se hace. Más que coronas, ha construido un camino lleno de valores, identidad cultural y ejemplo para otros niños y niñas que desean representar su tierra con orgullo.
Le puede interesar: Ken cumple 65 años y Mattel sorprende al revelar su identidad completa
Al finalizar esta etapa tan especial, Sara Sofía comparte un mensaje desde el corazón: “Invito a todos los niños y niñas a vivir el Carnaval de una manera sana, tranquila y con respeto, pero llena de alegría, fantasía, amor y cultura. Que disfruten, que bailen, que sueñen en grande y que se sientan orgullosos de nuestras tradiciones, porque en ellas está la magia de lo que somos”.


