La noche del lunes terminó con una noticia que llenó de tristeza al Carnaval de Barranquilla. Ismael Escorcia Medina, creador del tradicional disfraz El Descabezado, falleció alrededor de las nueve de la noche tras sufrir un paro cardíaco mientras descansaba en su casa museo, ubicada en el barrio El Santuario. La información fue confirmada a EL HERALDO por su hijo Wilfrido Escorcia, rey Momo 2009.
Este martes, la comunidad carnavalera amaneció con un nudo en la garganta. Todos sintieron la partida de un hombre que además de crear un disfraz impactante, transformó el dolor de un país en un mensaje de paz.
La gestora cultural Diana Acosta, quien acompañó de cerca a la familia Escorcia durante décadas, recordó que su vínculo con esta historia comenzó en los años noventa, cuando trabajaba en Carnaval S.A. Fue entonces cuando entendió el verdadero significado de El Descabezado.
“El disfraz es impactante, impresionante, pero no es una alegoría a la muerte, es un llamado a la paz. Wilfrido, hijo de Ismael, siempre fue generoso al contar qué había detrás de esa figura que a muchos les produce temor”.
Ismael Escorcia vivió en Calamar, Bolívar, en una de las épocas más duras de la violencia en Colombia. Desde allí fue testigo de escenas que marcaron su vida como ver cuerpos mutilados que bajaban por el río. De ese horror nació la idea del disfraz, que con los años fue evolucionando. “Las cabezas a veces tienen los rostros de personajes importantes y el mensaje es claro: entre todos, de manera unida, no perdamos la cabeza”, relató Acosta.
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Con el tiempo, el creador se convirtió en un gran artesano, un maestro, un patriarca cuya sabiduría popular logró que la ciudad entendiera que el Carnaval también es un espacio para reflexionar. “Desde la fiesta, estos hacedores nos hacen pensar sobre temas tan dolorosos como la violencia”.
Para ella, Ismael fue un gran artesano, un sabio popular y un patriarca. El año pasado compartió con las cuatro generaciones de la familia Escorcia durante la celebración de sus 95 años, en el museo vivo del Descabezado, en El Santuario. “Por eso duele tanto. Aunque tenía problemas para escuchar, él estaba bien, presente, lúcido”.
Un hombre cercano y respetado
Carlos Cervantes, quien se disfraza de El Mohicano Dorado, también lamentó su muerte. Para él, Ismael Escorcia es un ícono del Carnaval.
Recordó que solía verlo llegar a la casa de Wilfrido, su vecino, y quedarse observando cómo trabajaban otros artesanos. “Tenía una risa muy particular, era amable, siempre estaba de buen genio y hablaba con todo el mundo”, dijo.
Cervantes destacó que Ismael siempre defendió la importancia de contar la historia de los disfraces. “Él sabía por qué creó El Descabezado y enseñaba que todos debemos explicar el motivo de nuestro disfraz. Eso es parte del Carnaval y de su valor cultural”.
Para Carlos Amaya, quien interpreta a Charles Chaplin, la noticia fue inesperada. “No estaba enfermo, estaba bien. Pensábamos celebrarle el cumpleaños este 17 de febrero”.
Amaya recordó que cuando era niño, El Descabezado causaba miedo, pero con los años comprendió su mensaje. “Es un disfraz fuerte, pero al final deja una enseñanza: a pesar de todo, la vida sigue y hay que seguir adelante”.
Cuatro generaciones sosteniendo la memoria
Wilfrido Escorcia Camargo, nieto del creador, reconstruyó los últimos minutos de Ismael. Contó que su tía lo llamó al notar que algo no estaba bien. Él llegó de inmediato, con la esperanza de trasladarlo si era necesario, pero cuando arribaron, ya no tenía signos vitales. “Minutos antes, el médico de AMI lo había revisado y lo había encontrado estable. Se paró un momentico para ir al baño y se desplomó”.
Más allá del dolor, Wilfrido habló de la profunda conexión que tuvo con su abuelo. Desde niño pasaba semanas enteras a su lado, aprendiendo cómo se hacía el disfraz, entendiendo el valor de la tradición. “Había una unidad familiar en torno a mi abuelo”.
Hoy, el Descabezado está sostenido por cuatro generaciones: Ismael Escorcia Medina; su hijo Wilfrido Escorcia Salas; su nieto Wilfrido Escorcia Camargo; y sus bisnietos, quienes ya empiezan a tomar el machete y cargar la cabeza en la mano.
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La reina del Carnaval de Barranquilla 2025, Tatiana Angulo Fernández De Castro, también se sumó a los homenajes. El año anterior, la soberana había rendido tributo a Ismael al disfrazarse de El Descabezado, reconociendo su valor dentro de la fiesta. Tras conocerse su fallecimiento, escribió en sus redes sociales: “tuve la oportunidad de conocerte, honrar tu trabajo y amor por nuestro Carnaval. Tu legado vivirá por siempre en tus nietos, bisnietos, en cada anécdota, en cada desfile. Descansa en paz, Ismael”.

Por su parte, Carnaval de Barranquilla S.A.S. también expresó su pesar a través del siguiente mensaje: “lamentamos el sensible fallecimiento del Sr. Ismael Escorcia Medina, creador del emblemático Disfraz del Descabezado del Carnaval de Barranquilla. Patriarca de una tradición que hoy portan cuatro generaciones. Nuestras oraciones y sentimientos con su familia. Descanse en paz”.





















