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El cuidado de las mascotas ya no se limita únicamente a vacunas, cirugías o controles médicos. Va mucho más allá.

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En una pequeña localidad del sur de Italia surgió una propuesta que busca atender el bienestar emocional de los animales.

La iniciativa fue desarrollada por una clínica veterinaria ubicada en Traviano, en la provincia de Lecce, y dio origen a una nueva figura profesional dedicada a acompañar a perros y gatos en entornos de atención y recuperación.

CortesíaLa iniciativa fue desarrollada por una clínica veterinaria ubicada en Traviano, en la provincia de Lecce, y dio origen a una nueva figura profesional dedicada a acompañar a perros y gatos en entornos de atención y recuperación.

Este rol, denominado Operador de Bienestar Animal, se centra en crear vínculos positivos con los animales mediante presencia constante, estímulos adecuados y técnicas para disminuir la ansiedad. Su labor resulta especialmente importante en espacios donde las mascotas pueden experimentar estrés, como hospitales veterinarios o centros de cuidado.

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Para desempeñar esta función, los interesados deben realizar un proceso formativo. El programa combina teoría y práctica, abordando áreas como conducta animal, manejo emocional, higiene, nutrición básica y comunicación no verbal.

Parte fundamental del aprendizaje incluye prácticas supervisadas dentro de la clínica, donde los estudiantes aplican sus conocimientos en situaciones reales con pacientes.

Parte fundamental del aprendizaje incluye prácticas supervisadas dentro de la clínica, donde los estudiantes aplican sus conocimientos en situaciones reales con pacientes.

De acuerdo con los organizadores, quienes completen la formación podrán trabajar en refugios, asociaciones protectoras, clínicas veterinarias o servicios de cuidado en hogares, ampliando así las opciones laborales en el sector animal.

El curso cuenta con el apoyo de una entidad educativa especializada y ha despertado tanto interés que su inicio debió reprogramarse para facilitar la participación de más aspirantes.