Hay soluciones. A pesar de la lamentable fractura de tibia y peroné de Rafael Pérez (¡fuerza, Rafa!) y de las otras bajas por lesión en estos momentos (Fabián Cantillo, Víctor Cantillo y Yimmi Chará), Junior tiene plantel para reencontrar el camino del triunfo después de tres jornadas consecutivas sin ganar y sin anotar siquiera un gol.
Se mantuvo la base del equipo campeón y se reforzó de buena forma. Existen alternativas para sacudirse y salir adelante, pero se deben enmendar y mejorar seis situaciones que se han evidenciado en los diez partidos que ‘el Tiburón’ ha afrontado este semestre (dos de Superliga y ocho de Liga). Algunas, incluso, las arrastra desde el semestre anterior.
1-LA DEFINICIÓN
En los tres partidos que se perdieron y en los anteriores en los que los resultados fueron mejores, se ha carecido de contundencia. El equipo no refleja en el marcador todas las jugadas ofensivas que produce. Se está fallando muy seguido en la puntada final o en el último pase o centro, ya sea por imprecisión al pasar o por elegir al receptor en posición menos favorable. Poner el marcador a favor suele generar confianza e incomodar al rival, que en su esmero por empatar abre espacios que pueden ser aprovechados.
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Hay que procurar tener mayor entendimiento entre los hombres de ataque y ser contundentes, no adobar tanto las oportunidades de gol e intentar más remates al arco. Sin goles, obviamente, no hay paraíso.
2-JUEGO AÉREO
Defensivamente se sufren demasiado las pelotas por esa vía. No solo en los rechazos, también al capturar los rebotes. Los adversarios lo tienen claro, por eso apuestan bastante por esa ruta al enfrentar a Junior. Es un defecto que se trae desde el año anterior y poco y nada se ha mejorado en eso.
Ante esa debilidad, también hay que evitar tantas faltas innecesarias en los costados y cerca al área, algo recurrente en los partidos de visitante. Pero el problema no es solo al proteger, en el área rival también hay que mejorar ese aspecto, hacer movimientos y estrategias que favorezcan a los mejores cabeceadores rojiblancos.
3-PELOTAS QUIETAS A FAVOR
Esto se encuentra directamente relacionado con lo anterior. Aparte de situaciones para ayudar a los mejores hombres en el juego aéreo ofensivo, es necesario que existan buenas ejecuciones. A veces quienes cobran las pelotas paradas no levantan lo suficiente el balón o se exceden de fuerza. Se requiere que los hombres encargados de esa misión ensayen más y afinen el guayo para contar con mayor exactitud y peligrosidad en el área rival.
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Los tiros libres tampoco se deben dejar solamente a la buena fe y optimismo de Gabriel Fuentes, que vienen haciendo casi todo bien, menos esos cobros. Que él, Caicedo, ‘Cariaco’ y los otros que se sienten con capacidad para disparar una infracción, perfeccionen su remate en los entrenamientos. La práctica hace al maestro.
4-EQUILIBRIO
Otro grave inconveniente que se arrastra desde 2023 es la falta de cohesión entre líneas que se presenta por varios momentos de los partidos, especialmente cuando los de arriba se olvidan de la solidaridad grupal o se quedan sin gasolina. El equipo se hace largo y queda dividido en cuatro jugadores que atacan, a los cuales les cuesta volver para hacer bloque, y siete futbolistas (el arquero, los cuatro defensas y los dos volantes de marca) que defienden. El fútbol actual exige mayor acompañamiento para ambas fases del juego, despliegue y repliegue.
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Los partidos de Junior se tornan de ida y vuelta ante tantos espacios y ventajas que se ceden. De local se nota menos porque, por algún motivo físico, psicológico o futbolístico (o todas las anteriores), los hombres de ataque son más agresivos y decididos en la recuperación tras pérdida y se ganan muchos balones en la salida adversaria, sin necesidad de retroceder tanto. Así desarrollan menos recorridos largos.
Pero esa labor exige ser efectivos en la portería rival, de lo contrario, a medida que avanza el partido y no se logra vulnerar el arco, el cansancio y la frustración van apareciendo.
5-VARIANTES PARA SORPRENDER
Después de la derrota ante Fortaleza, en la que ha sido la peor presentación hasta ahora, el técnico Arturo Reyes admitió: 'En condición de visitante, sobre todo en la altura, tendremos que buscar alternativas, plantear cosas diferentes'. Ante Santa Fe no hubo nada extraordinario o novedoso en el planteamiento. Juan Pablo Zuluaga, uno de los jugadores cardenales más destacados en ese juego, señaló que su equipo tenía claro que Junior siempre se dividía y dejaba grandes espacios en el mediocampo, que habían estudiado muy bien su forma de juego.
En ese sentido, Reyes podría probar otros sistemas, tácticas y estrategias para que su equipo no sea predecible. Jugar con tres centrales, por ejemplo (sobre todo de visitante), le permitiría tener ida y vuelta más sólido por las bandas con los laterales, reforzar juego aéreo y mayor equilibrio. Nada garantiza nada, pero hay que ensayar y tener un repertorio de alternativas.
6-CONFORMACIÓN DEL BANCO DE EMERGENTES
Aunque Hómer Martínez ha jugado de defensa central en otros momentos y lo ha hecho relativamente bien, no tiene ahora mismo el hábito. En los últimos años siempre ha sido volante. Ante Santa Fe no lo hizo tan mal como zaguero, a decir verdad, pero se perdieron sus cualidades en el mediocampo. Podría haber sido mejor ingresar a un zaguero natural para reemplazar a Rafa Pérez tras su lesión y no mover el mediocampo, pero Reyes no tenía a Brayan Ceballos ni a Jermein Peña en la banca.
Aparte de eso, se ha insistido mucho en mantener como alternativas a jugadores con pobres desempeños como Léider Berrío o Vladimir Hernández, mientras a jugadores como Roberto Hinojosa y Fabián Cantillo, antes de que se lesionaran, o al mismo Carlos Cantillo (el que viene del Barranquilla FC), se les aplazó la oportunidad de estar entre los emergentes. Johan Bocanegra entró enchufado ante Tolima, y frente a Santa Fe no lo tuvieron en cuenta, pero sí a Berrío, que sigue sin encender.
Hay que aplicar la meritocracia en el grupo de concentrados, en los titulares y en los suplentes. El que no dé la talla al recibir un chance, tiene que pasar al último puesto de la fila y esperar un nuevo turno. De eso se trata la competencia, el que parpadea, pierde. Si se mantienen jugadores entre los estelares sin jugar bien, los que esperan chance se desmotivan.



















