Riohacha. Una fuerte protesta en la que se vieron escenas desgarradoras de dolor y que terminó en disturbio y daños al Palacio de Justicia de Riohacha, protagonizaron familiares y amigos de un joven taxista asesinado el fin de semana pasado en esta ciudad en un caso de intolerancia.
La víctima era Kevin Elías Mejía, de 22 años, quien fue atacado la noche del sábado primero de febrero, cuando le tiró maicena a un carro, cuyos ocupantes se molestaron y uno de ellos le propinó tres tiros, para luego huir del lugar.
El hecho ocurrió cuando el taxista estaba con unos amigos en la puerta de la caseta Dame a mí lo mío, aquí está lo tuyo, ubicada en la carrera 8 con calle 21 de la capital de La Guajira.
Pocas horas después del crimen y ante la presión de la familia, se conoció que el presunto autor, conocido como Negro Bello, se entregó en la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía, sin embargo más tarde se supo que estaba en libertad.
Ayer, durante el sepelio de Kevin esta determinación fue criticada y sus padres exigieron a las autoridades celeridad en la investigación para que el crimen no quede impune.
La marcha la iniciaron en el Palacio de Justicia, pasó por la Fiscalía, la gobernación y la alcaldía, donde hubo necesidad de controlar a los manifestantes con la presencia del Esmad de la Policía, ya que lanzaron piedras a la edificación.
Leodegar Mejía, padre del joven, afirmó en medio del llanto, que su hijo era un hombre muy alegre y sano, por lo que pidió a la justicia que haga su tarea de manera rigurosa para que le caiga todo el peso de la ley al homicida.
'A mi hijo lo asesinaron vilmente, solo por un acto de intolerancia, ya que solo fue un poco de maicena que tiró y no es justo', manifestó.
Sin dejar de llorar su madre Daisy Mejía, expresó su dolor y pidió a las autoridades impedir que el crimen de su hijo quede impune.
El presunto autor nunca fue capturado. Jaider Cotes Brito, el fiscal de turno cuando el presunto autor del crimen Eustorgio Indalecio Asís Medina llegó, aseguró que este no fue presentado a la Fiscalía como capturado.
'Tenemos una carpeta con la información de la Policía y ahí se indica que el señor se presentó voluntariamente, pero no estaba capturado, por lo que se procedió a darle unas órdenes a la Policía Judicial para que verifiquen ciertas informaciones y establecer el delito que se le imputaría', explicó.
Después de esto y cuando la Policía ya no lo tenía en su custodia, el fiscal Cotes informó que el Juzgado Primero Penal Municipal con funciones de control de garantías, dictó la orden de captura en contra del señor Eustorgio.
La explicación fue dada porque los manifestantes lo acusaban de dejar libre al autor del crimen de Kevin.


