Sergio Fajardo insiste en presentarse como una alternativa alejada de los extremos. Desde Barranquilla, el ex alcalde de Medellín y ex gobernador de Antioquia aseguró que Colombia atraviesa un momento de confrontación permanente que amenaza con profundizar la crisis social y política del país. Además, defendió su experiencia de gobierno como principal fortaleza frente a otros aspirantes, cuestionó el clima de agresividad y envió un mensaje directo al Caribe, una región que considera olvidada pese a su peso electoral y económico.
Las encuestas siguen mostrando un alto número de indecisos y ciudadanos decepcionados de la política. ¿Cómo interpreta usted ese escenario?
Ese es el reto. Yo no me preocupo por las encuestas. La primera encuesta en la que aparecí en mi vida marcaba 0 %. Si me hubiera asustado por eso, nunca habría llegado hasta aquí.Hoy hay muchísimas personas indecisas y también decepcionadas. Y nuestra tarea es acercarnos a ellas y convencerlas de que el voto útil es votar en primera vuelta por quien tenga las condiciones reales para gobernar el país. La elección dura un día, pero el Gobierno dura cuatro años.
Estamos viviendo una confrontación permanente: Petro contra Uribe, Cepeda contra Paloma, Paloma contra Abelardo. Esa polarización nos está llevando hacia una hecatombe social. Yo quiero ser presidente de toda Colombia, no de una mitad enfrentada contra la otra.
Usted insiste mucho en la necesidad de bajar el tono de la confrontación política. ¿Por qué considera que ese es hoy uno de los mayores riesgos del país?
Porque la polarización termina convirtiéndose en destrucción. Cuando alguien piensa diferente y automáticamente se vuelve enemigo, entonces lo que sigue es el insulto, la agresión y el odio.
Con miedo y rabia no crece nada. El presidente Petro ha sido un maestro en provocar confrontaciones, pero eso ocurre de lado y lado. Y mientras todos pelean, los problemas reales siguen intactos: el desempleo juvenil, la extorsión, la pobreza, la crisis educativa. ¿Ustedes creen que Colombia va a avanzar un milímetro en medio de esta pelea permanente? Yo creo que no. Por eso estoy aquí, porque amo este país y porque creo que todavía podemos construir algo distinto.
Muchos analistas consideran que usted es el único candidato con experiencia comprobada de gobierno entre los aspirantes más visibles. ¿Cree que eso marca una diferencia?.
La experiencia no se improvisa. Gobernar es muy difícil. Yo fui alcalde de Medellín cuando era una de las ciudades más violentas del mundo y fui gobernador de Antioquia. Sé lo que significa tomar decisiones complejas.
Hoy Medellín tiene transformaciones que fueron posibles gracias a procesos serios de educación, urbanismo y construcción social. Eso no aparece de la nada.
El presidente de Colombia maneja un poder gigantesco. No se aprende improvisando. Ya vimos lo que pasó con gobiernos que llegaron sin experiencia suficiente.
El Caribe fue determinante en la elección de Gustavo Petro en 2022. ¿Cómo busca conquistar hoy a los votantes de esta región?
Al Caribe siempre le prometen cosas y siempre le meten cuentos. Dicen que aquí se ponen presidentes, pero ¿qué tanto le han servido esos presidentes al Caribe? Aquí hay enormes problemas de pobreza, educación, energía y seguridad. Barranquilla, por ejemplo, tiene una crisis grave de extorsión.
Conmigo los congresistas van a trabajar por el Caribe, no para negociar burocracia o contratos. Esa es la diferencia. El alcalde Char puede votar por el que quiera, pero cuando yo sea presidente, yo trabajo con él.


