En esta ocasión aspira al Senado con la idea de ser “el senador de las regiones”. ¿Cómo ha sido ese proceso?
He recorrido muchas veces este país. Lo hice cuando fui secretario general del Partido Liberal, cuando fui viceministro del Interior, cuando participaba en las escuelas de formación política, incluso cuando trabajé en los canales privados de televisión. Después fui gobernador y presidente de la Federación de Gobernadores de Colombia.Con todas esas vueltas que le he dado a Colombia y el estudio que he hecho del país, entendí que Colombia tiene miles de problemas, pero hay tres que deben convertirse en prioridad nacional: la dignidad y protección de la mujer, la salud mental y oportunidades para los jóvenes, y la autonomía de las regiones.Por eso quiero ser el senador de las mujeres, de los jóvenes y de las regiones de Colombia.
En ese camino hacia el Senado, ¿cómo ha sentido el respaldo de la ciudadanía que conoce su trabajo como gobernador y su trayectoria política?
Me he sentido bien recibido tanto en mi departamento como en otras regiones del país. Percibo mucha amabilidad y receptividad. Cada día más personas creen en la visión de una Colombia diferente que estamos proponiendo.Antes hablar de autonomía regional era casi una ofensa en algunos sectores, pero hoy siento que hay mayor conciencia en el país sobre la necesidad de que los territorios tengan más autonomía.
¿Por qué considera tan importante esa autonomía regional?
Porque el modelo de Estado que tenemos es obsoleto. Hay demasiado poder concentrado en el gobierno central en Bogotá y las regiones terminan tratadas como menores de edad que tienen que pedir permiso para todo.Ese modelo, además de afectar la dignidad de las regiones, limita sus oportunidades. La riqueza se ha acumulado en el centro del país, en unos diez departamentos donde viven cerca de 26 millones de colombianos, mientras la pobreza se concentra en los otros 22 departamentos del borde del país donde viven otros 26 millones.Por eso debemos pasar de un modelo donde el poder está concentrado en un 80 % en el gobierno central a uno más equilibrado, 50–50 entre el gobierno nacional y los gobiernos regionales, como ocurre en países como Estados Unidos, España, Brasil o México.
Además de la autonomía regional, ¿cuáles son los otros temas que quiere impulsar desde el Senado?
Tres grandes temas: regiones, mujeres y jóvenes.En el caso de las mujeres, debemos reconocer el trabajo del cuidado como trabajo real, para que las mujeres cuidadoras tengan un ingreso garantizado. También necesitamos una atención eficaz para las mujeres víctimas de violencia, con una ventanilla única que evite que tengan que pasar de institución en institución sin soluciones.Y en el caso de los jóvenes, debemos impulsar una política de Estado en salud mental y apoyar sus vocaciones para que encuentren oportunidades reales.
La bancada Caribe muchas veces ha sido criticada por no actuar de forma unificada. ¿Cómo lograr que la región tenga más fuerza en el Congreso?
Con liderazgo y con objetivos claros. No podemos unirnos alrededor de todo al mismo tiempo. Debemos hacerlo alrededor de causas concretas.Por ejemplo, primero impulsar la región Caribe como entidad territorial con mayor autonomía. Luego podemos unirnos alrededor de temas como la soberanía energética o el desarrollo del transporte y el turismo.Lo importante es concentrarse en objetivos claros y avanzar uno por uno.
El presidente Gustavo Petro ha denunciado supuestas irregularidades en el sistema electoral. ¿Cómo analiza esas declaraciones?
Si el presidente de la República denuncia la fragilidad de un sistema que fue el mismo que lo eligió y lo legitimó, eso resulta contradictorio.Creo que es un patrón de conducta: denunciar constantemente y señalar enemigos que muchas veces no existen. Esa es su estrategia política.La tarea de las autoridades electorales y de la misión de observación será demostrar que el sistema funciona y que el proceso electoral tiene garantías.
Finalmente, ¿cómo ve hoy al departamento de Sucre y qué proyectos considera clave para su desarrollo?
Sucre dejó de ser el “patito feo” del Caribe. En los últimos cinco años fue el departamento que más redujo la pobreza multidimensional, bajando de 33 % a 21 %.Aun así, quedan muchos retos. Por ejemplo, terminar el Gran Parque del Golfo de Morrosquillo, con infraestructura turística, educativa y hospitalaria.También necesitamos el acueducto regional que lleve agua desde el río Magdalena hasta Sincelejo, el desarrollo integral de la Mojana y un gran plan para Sincelejo y su área metropolitana, que concentra casi la mitad de la población del departamento y enfrenta grandes problemas de infraestructura y servicios.




















