
Desde que Internet se convirtió en una red capaz de capturar la atención de millones de personas a nivel mundial, la compra y venta de productos y servicios se ha popularizado entre los usuarios, quienes descubrieron un lugar virtual que desconoce de fronteras, y que va más allá de los límites que el espacio físico propone. Hoy por hoy, es en esta red mundial en donde se mueven grandes cantidades de dinero diariamente y bajo diferentes formas: transacciones económicas entre países, bolsas de valores, páginas especializadas en venta de artículos a cientos de países, entre otras. El dólar, moneda preferida para cualquier negocio internacional, sería reemplazado en unos cuantos años por una moneda que rompe con los paradigmas financieros y ofrece una alternativa más segura y confiable para el usuario: el bitcóin.
La idea de crear esta moneda electrónica fue de Satoshi Nakamoto, un programador japonés que desde el 2007, y hasta el 2010, lideró un equipo de informáticos en el desarrollo del bitcóin, para que fuera lo que es actualmente: una moneda descentralizada, que no depende de bancos, gobiernos ni políticos, y con la que se pueden hacer negocios de forma muy segura. Al ser una moneda independiente, creada bajo complejos algoritmos matemáticos, su cantidad es limitada, por lo que no padecerá del fenómeno de la inflación.
¿Cómo funciona?. Lo primero que hay tener en cuenta es que el bitcóin es dinero digital, por lo que se debe adaptar su uso tal y como se maneja el dinero físico (un bitcóin equivale aproximadamente a 100 dólares americanos o 200 mil pesos colombianos). Para empezar, se debe elegir un monedero, que básicamente es un programa que almacena los bitcoines y que permite la transferencia de estos. Este puede ser descargado de la página oficial de bitcóin (www.bitcoin.org) o también existen empresas que ofrecen monederos online con altos estándares de seguridad.
Cuando se tiene un monedero, automáticamente se genera una dirección para el usuario, en la que podrá recibir o enviar dinero. Realizar estas transacciones es tan simple como enviar un correo electrónico: usted facilita su dirección a la otra persona y recibirá el dinero, en cuestión de segundos. El monedero es entonces un cliente para manejar ese dinero digital de una forma fácil y sencilla. (Ver infografía).
Héctor Villa Pizarro, experto en computación en la nube y programación, ha seguido de cerca el crecimiento de esta economía digital a través de los años. A pesar de que el bitcóin goza de un sistema de seguridad robusto, aún le faltan años para madurar y llegar a ser considerada como una forma de pago en Colombia.
'Bitcóin trabaja bajo una red llamada P2P (peer to peer) la misma que antes utilizaban programas como Ares, Kazaa y Emule. Esta red tiene una serie de implementaciones criptográficas con el fin de hacer las transacciones anónimas y seguras, es decir, solo los que hacen las transacciones saben qué está pasando', explica Villa Pizarro, quien sentencia que solo el tiempo le dará la razón a los bitcoines, obstáculo y lunar para las grandes compañías bancarias. 'Hay que esperar que el bitcóin madure un poco más. Ya hace tiempo empresas como Facebook ofrecen dinero virtual para comprar ciertos juegos y algunos desarrolladores manejan dinero virtual. Bitcóin ya tuvo un predecesor que fue Bitgold, pero este fracasó como modelo monetario'.
Compras y ventas con bitcóin seducen a empresas en América Latina

El uso de una plataforma segura, con niveles de anonimidad y costos relativamente bajos ha permitido que inversionistas en el mundo adquieran bitcoines y muevan la economía digital de manera constante. Muchos se cuestionan la necesidad de recurrir a una moneda joven, de la que el público novato no tiene mayores conocimientos.
Aunque la tecnología ha logrado permear países en desarrollo de una manera satisfactoria, tal como en Colombia, la gente se rehúsa a cambiar pesos por una moneda que no se puede palpar.
No obstante, son varios los atractivos que tienen el bitcóin y que encanta como moneda y forma de pago en Internet. Es una moneda que no depende de políticas gubernamentales. Esto quiere decir que no hay políticos que regulen su uso y su modo de manejo. Su arquitectura tan compleja hace que esta divisa sea escasa, que crezca a un ritmo controlado y que sea común denominador en las transacciones para ciudadanos de diferentes países.
Es por ello que muchas empresas que tienen su espacio en la Internet usan los bitcoines como método de pago. En Estados Unidos y Europa, el sector de cambio de bitcoines por monedas como el dólar y el euro es el negocio más común. El portal de Internet MercadoBitcoin aloja en su servidor a empresas que promocionan sus productos y que negocian con bitcoines. Para América Latina, el crecimiento va en aumento; aún se hacen estrategias de promoción, ganando la confianza de los usuarios en esta parte del mundo que hasta hace unos años ha tenido acceso a las ventajas de la web y todo lo que esta implica en materia económica.
Argentina, Brasil, Chile y Colombia son los países que lideran en Suramérica en cuanto a negociaciones con bitcoines. El sector de hotelería y turismo es el más solicitado por los cibernautas. En nuestro país, el teatro Matacandelas, en Medellín; la empresa Origami Art, en Cali; Paisajismo Creativo, compañía en Cúcuta, encargada de diseñar y decorar jardines, y el cambio de bitcoines y pesos colombianos en Bogotá por parte de MercadoBitcoin, son algunas de las empresas que se han sumado a negociar con esta moneda digital.
Se espera que más empresas se sumen al uso de esta moneda y animen al usuario a adquirirlas. Por ahora, y teniendo en cuenta los antecedentes de este tipo, el futuro del bitcóin es incierto.
Por Luis Iglesias Monsalve
@LuisIglesiasM





















