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El Gobierno y las Fuerzas Armadas de Bolivia expresaron este viernes su preocupación por la difusión de nuevos videos que muestran a gente armada supuestamente implicada en las protestas que piden la dimisión del presidente del país, Rodrigo Paz, mientras en La Paz hubo enfrentamientos entre manifestantes y policías.

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“El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas expresan su preocupación ante la presencia de grupos irregulares que ostentan armamento bélico de alto calibre en distintas regiones del país, poniendo en riesgo la seguridad y la paz social”, señala un comunicado conjunto de ambas instituciones.

Según la nota, las Fuerzas Armadas “actuarán en el marco de la ley para garantizar la seguridad de la población” y “no se permitirá ninguna acción que atente” contra la “tranquilidad del país, la integridad de los ciudadanos, ni la estabilidad institucional”.

El comunicado fue emitido después de que en redes sociales se difundieron videos que muestran a hombres en una zona andina, con el rostro cubierto y armados con fusiles antiguos.

Los hombres, que se identifican como indígenas de una comunidad del sur de la región andina de Oruro, van formados en tres filas, exhibiendo los fusiles y corean la consigna “ahora sí, guerra civil”, además de pedir la renuncia del presidente boliviano, Rodrigo Paz.

El lunes, el Gobierno ya advirtió sobre la presencia de supuestos grupos armados en las protestas, jornada en la que una manifestación derivó en disturbios y saqueos.

Durante este viernes, hubo una nueva protesta convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) que descendió desde la ciudad vecina de El Alto hacia La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento, integrada por dirigentes sindicales, campesinos aimaras y seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019).

La manifestación ocupó el centro de la ciudad por alrededor de una hora y derivó en enfrentamientos cuando, en su intento por avanzar hasta la plaza Murillo, el centro del poder político boliviano, los manifestantes lanzaron dinamitas y petardos a los policías antimotines, que lograron dispersarlos con gases lacrimógenos.

Al menos dos reporteros resultaron heridos por los petardos y golpes y un transeúnte sufrió una herida de la cabeza aunque no se sabe las circunstancias de la agresión.

En El Alto, los manifestantes bloquearon por algunas horas el acceso al aeropuerto internacional y prendieron fuego a neumáticos, aunque sin mayores consecuencias.

El máximo líder de la COB, el minero Mario Argollo, publicó un video en las redes sociales “desde la clandestinidad”, por la orden de aprehensión en su contra tras haber sido acusado por el Gobierno por los supuestos delitos de instigación publica a delinquir y terrorismo, por llamar a las protestas.

Argollo alentó a mantener las movilizaciones por las “reivindicaciones” de los sectores y aseguró que no se trata de un conflicto político, pese a que varias veces pidió la renuncia de Paz.

Las protestas callejeras se concentran en La Paz y El Alto, afectadas también por los bloqueos de carreteras que realizan los campesinos desde hace 17 días y que desde esta semana se ampliaron a otras regiones.

Los bloqueos han causado un desabastecimiento de alimentos, combustible y oxígeno medicinal en ambas ciudades y, según las autoridades, ocasionaron la muerte de cuatro personas, incluido un niño de 12 años, que no pudieron recibir atención médica oportuna.