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Estados Unidos deportó a México a un bebé de dos meses, que lucha con problemas respiratorios, junto a su familia, después de varios días de críticas por parte de la oposición demócrata al arresto de familias en un centro de detención en Texas.

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El legislador Joaquín Castro informó la noche del martes que el bebé Juan Nicolás fue transportado hacia la frontera con México junto a su mamá, su papá y su hermana, de un año.

El bebé y su madre estaban en el centro de detención de Dilley (Texas) hace más de tres semanas. Se desconoce si el resto de familiares estaban también recluidos allí.

“Deportar innecesariamente a un bebé enfermo y a su familia es atroz”, escribió el congresista en su cuenta de la plataforma X. “Mi oficina y yo estamos centrados en encontrarlos y responsabilizar al ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduana) por esta acción monstruosa”.

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El bebé había sido trasladado el lunes durante unas horas a un hospital local, donde le diagnosticaron bronquitis, según relató su madre a Castro.

El menor había estado “constantemente enfermo” en su paso por el centro de detención “vomitando y con problemas respiratorios”.

Más de 1.400 personas permanecen retenidas en Dilley, entre ellas unos 400 menores de edad, en condiciones inadecuadas, incluyendo falta de cuidado médico y educación para los menores, así como comida y agua en mal estado, según denunciaron abogados de inmigración a EFE.

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El polémico centro de detención estuvo cerrado durante varios años en el mandato de Joe Biden (2021-2025) y fue reabierto por el Gobierno de Donald Trump como parte de su campaña para acelerar los arrestos y deportaciones de migrantes.

La detención de menores migrantes en EE.UU. ha aumentado de manera pronunciada durante el mandato de Trump. Según el Deportation Data Project, entre enero y octubre de este año se registró un promedio mensual de 170 niños arrestados, frente a los 25 que se registraron durante los últimos 16 meses del Gobierno de Biden.