Compartir:

El pasado lunes 5 de enero se llevó a cabo la primera audiencia en un tribunal federal de Nueva York de Nicolás Maduro y Cilia Flores tras ser capturados en Caracas el sábado.

Trump alertó a ejecutivos petroleros un mes antes de captura de Maduro: “Prepárense”

Trump dice que Maduro tenía un centro de tortura en Caracas que “ya están cerrando”

Fernando Carrillo reveló que Delcy Rodríguez fue “el gran amor de su vida”: “Tuvimos una relación de tres años”

Como era de esperarse un caso tan particular, se llevó toda la atención del público venezolano e internacional, tanto a favor y en contra de los hechos.

Pero como es de saberse, en la audiencia no puede haber cámaras, sino que los periodistas y demás personas pueden acudir y solo retratar sea de forma escrita o dibujada lo que pasa durante ese momento.

EFE/ Jane Rosenberg/EFEDibujo realizado por la artista Jane Rosenberg en el que aparece Nicolás Maduro (i), junto a su esposa, Cilia Flores (d), compareciendo ante un tribunal federal en Nueva York (EE. UU.).

Luego de unos minutos que la audiencia terminó, se empezaron a conocer detalles de lo sucedido en el recinto.

Uno de los hechos que más llamó la atención fue un ciudadano que le gritó a Maduro cuando estaba saliendo de la sala.

Pedro Rojas, expreso político, le gritó a Maduro durante la audiencia

Se trató del activista venezolano Pedro Rojas quien rompió el silencio tras protagonizar un tenso episodio con Maduro al cierre de su primera audiencia en un tribunal federal de Nueva York, donde el exmandatario enfrenta graves cargos criminales. Rojas aseguró que su reacción fue impulsiva, pero inevitable, al escuchar lo que calificó como un discurso “cínico” por parte del líder chavista.

En declaraciones al canal DNews, Rojas, miembro del partido opositor Primero Justicia, afirmó que no pudo permanecer en silencio cuando Maduro se presentó ante el juez como “un hombre de paz” y “un hombre de Dios”. Para el activista, estas afirmaciones contrastan con los abusos y violaciones de derechos humanos que atribuye al régimen venezolano.

Según relató, el momento que detonó la confrontación ocurrió desde el ingreso de Maduro a la sala. “Miró al público y dijo ‘Happy New Year’, como si nada hubiera pasado”, explicó. A lo largo de la audiencia, escuchar que el acusado se autodenominaba “presidente constitucional”, “secuestrado” y “prisionero de guerra” fue, a su juicio, una provocación directa para quienes han sufrido persecución política.

Rojas señaló que su intervención fue un acto de responsabilidad moral. “Sentí que debía hablar en nombre del pueblo venezolano”, dijo, al recordar que gritó que Maduro era un criminal y que tendría que responder por el daño causado tanto a Venezuela como a Estados Unidos.

El incidente se produjo al finalizar la audiencia, celebrada en Manhattan, donde Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables de cargos relacionados con narcotráfico y narcoterrorismo.

‘Nicolás Maduro, eres un criminal y vas a pagar por todo el daño que le has hecho al pueblo venezolano y a los Estados Unidos de Norteamérica’”, gritó Rojas a Maduro.

Stringer/EFENicolás Maduro mientras era trasladado a la Corte de Nueva York

Tras los gritos del activista, Maduro respondió asegurando que era un “presidente secuestrado” y un “prisionero de guerra”, mirando al techo, antes de ser retirado del recinto por los alguaciles federales.

Asimismo, Expertos legales han señalado que la estrategia de presentarse como “prisionero de guerra” tendría escaso impacto en el caso, ya que el proceso judicial se tramita como una causa criminal ordinaria y no bajo normas del derecho internacional humanitario.

Además, Rojas indicó que estaba preparado para que lo pusieran preso debido a lo que iba a hacer durante la audiencia, pues no estaba permitido. “Yo les dije a mis compañeros que se llevarán mi teléfono porque pensé que iba a ser arrestado, pero gracias a Dios no ocurrió”.

“Nicolás Maduro Moros es un criminal, es el responsable que 9 millones de venezolanos estén naufragando por el mundo”, agregó.

Por ahora, la próxima audiencia quedó fijada para el 17 de marzo, mientras Maduro y Flores permanecen detenidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, con derecho a visitas consulares.