Han pasado casi siete años desde que las facultades, los estudiantes y la planta administrativa de la Universidad del Atlántico fueron trasladadas de la sede Centro (carrera 43 con calle 50) a la sede Norte, en el corredor universitario.
Desde entonces, gran parte de la edificación de la 43 (que por más de 50 años fue la sede única de la universidad), ha estado condenada al abandono y deterioro; salvo la parte donde funciona el instituto de idiomas, el cual cuenta hoy con más de 5.500 estudiantes de los cursos libres. Incluso, el área donde existió la biblioteca central está marginada, las puertas y ventanas están selladas, y solo se puede observar con tristeza pilas de libros y tesis valiosos deteriorados por el polvo, el comején y el moho.
¿Qué pasó? En el 2006, el entonces gobernador del Atlántico, Carlos Rodado, afirmó que el edificio de la sede Centro sería vendido para con estos recursos contribuir a pagar las deudas (Ley 550 de 1999) y buscar el saneamiento financiero. Sin embargo, el proceso para la venta de este inmueble se ha obstaculizado debido al lío jurídico entre la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico basado en la propiedad del Colegio de Barranquilla.
Este surgió cuatro años después, cuando el exgobernador Eduardo Verano, en cumplimiento de una Ordenanza de la Asamblea en diciembre de 2010, le transfirió el predio de la carrera 41 al Distrito. A partir de ahí, ni la Universidad del Atlántico ha podido ofertar el inmueble ni el Codeba ha podido trasladarse a su antigua sede, debido a que el Distrito no ha destinado presupuesto para recuperar la edificación ubicada en la parte posterior.
Sobre el tema, Carlos Bell, decano de la facultad de Bellas Artes de la Uniatlántico, sostuvo que, por estar ubicada en la zona Centro Metropolitana –'la cual hoy en día tiene mucha demanda de vivienda porque tiene un gran número de equipamiento urbano'– esta edificación se pretende aún poner en venta. 'La Rectoría contrató a una empresa bogotana para que hiciera una simulaciones que definieran qué se puede construir como vivienda. A partir de esa simulación es que se puede establecer un costo de cuánto vale la tierra. Por ello, la universidad iba a iniciar una propuesta de oferta para buscar comprador y con esto pagar parte de la deuda que tiene, pero el inconveniente es el problema jurídico que surgió cuando la Gobernación del Atlántico le regaló al Distrito la parte del Colegio de Barranquilla', comentó el arquitecto.
Bell agregó que este es una disputa legal que está por definirse, la cual ha atrasado la posibilidad de ofertar la edificación, y que por ello la institución no ha invertido en mantenimiento ni reparación de esas instalaciones.
'También se ha pensado en que la universidad pueda quedarse con una parte del inmueble para ubicar allí una sede de estudios de posgrados', añadió.
Por su parte, la rectora de la Universidad del Atlántico, Ana Sofía Mesa, aseguró que hasta que no se resuelva el proceso legal entre el Distrito y la Gobernación ningún proyecto puede avanzar. 'Estamos en el proceso de recuperar ese edificio o de que el Colegio de Barranquilla nos devuelva el que la universidad le entregó. Hemos estado conversando con el Gobernador y los abogados están pendientes de ese tema', manifestó.
Al respecto, el secretario de Educación Departamental, Carlos Prasca, dijo que –desde su punto de vista como ciudadano– 'si la Universidad del Atlántico no va a usar el edificio debería facilitar para que haya un desarrollo habitacional en ese predio y reservar una parte para construir unos edificios destinados a la extensión y fortalecimiento del sistema de posgrados de la institución'. Insistió en que la reubicación del Codeba en la sede de la Uniatlántico es inadecuada, teniendo en cuenta la cobertura de sus estudiantes.
Por Liz Held Casalins


