En la madrugada de este miércoles se conoció la captura de un hombre y la aprehensión de un menor de edad señalados de haber asesinado a Sheerydan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17, cuyos cuerpos fueron hallados en una fosa común en el barrio Maranatha del municipio de Malambo, el pasado lunes 2 de marzo.
Los sospechosos, de 17 y 18 años de edad, fueron encontrados por la Policía en la clínica Altos de San Vicente, en el norte de Barranquilla, donde al parecer llegaron heridos tras sufrir un accidente juntos.
Uno de ellos fue detenido a la salida del centro asistencial porque ya había recibido el alta médica, mientras que el otro continúa ingresado a la espera de una cirugía, por lo que las autoridades lo tienen bajo custodia en el lugar.
EL HERALDO conoció que uno de los individuos portaba un teléfono celular y, tras análisis de investigadores de la Policía Judicial, se encontró en este equipo información relacionada con el crimen de las menores. Pero además de otros hechos criminales en los que el mismo sospechoso habría participado en Barranquilla, su área metropolitana y en el resto del país.
Cabe recordar que el pasado 28 de febrero fueron hallados ambos cuerpos de las víctimas en una zona enmontada de Malambo, al parecer, luego de que la comunidad alertara a las autoridades sobre un fuerte olor que emanaba de un predio localizado en la carrera 18 con calle 37C.
Posterior al hallazgo, los peritos trasladaron los restos –que presentaban signos de violencia y avanzado estado de descomposición– hasta la morgue de Medicina Legal. Desde aquel sábado no se supo mayor información, hasta que este lunes 2 de marzo los allegados de las jovencitas confirmaron la trágica noticia.
En diálogo con EL HERALDO, Wendy Hernández Noriega, hermana mayor de las víctimas, manifestó que las menores habían sido vistas con vida por última vez el pasado Martes de Carnaval, cuando salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita en compañía de sus parejas sentimentales.
“Era algo que no teníamos control, ellas decidieron irse y yo les empecé a escribir, pero nunca respondieron. Nunca dieron señales de escribirnos, de decirnos si estaban bien. (…) Ellas siempre que salían, siempre ellas trataban de comunicarse con mi mamá”, expresó la joven.
Relato de la madre de las menores asesinadas en Malambo
Todo empezó, según la madre -Maricruz Esther Noriega-, cuando las menores conocieron a dos jóvenes por Facebook el Sábado de Carnaval. “Salieron con ellos. Y la segunda vez que salieron fue ese martes. Habían programado una cita porque estaban en videollamada con eso. Y es la misma voz de los mismos audios que me mandaban a mí”, expresó.
Los audios a los que se refiere la mujer tienen que ver con mensajes intimidatorios enviados por el presunto autor de la muerte de las dos menores. Estos forman ahora parte del material probatorio con el que las autoridades tratan de armar el rompecabezas del crimen de las hermanas Hernández.
En medio de su desgarrador relato, la madre le pidió a las autoridades que la justicia actúe y dé con el paradero del responsable o los responsables de los crímenes.
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“Le pido a las autoridades justicia para mis hijas, que esto no quede impune. Es lo único que pido. (Es) un dolor tan grande porque me quitaron dos pequeñas que tenían una vida por delante (...) No me les tenían que quitar la vida así como me la quitaron a mis hijas”, expresó.
“Este es un sufrimiento grande que yo voy a llevar toda mi vida. Nadie me va a devolver a mis hijas”, concluyó.
La amenaza
EL HERALDO tuvo acceso a uno de esos mensajes intimidatorios enviados por el presunto responsable del doble crimen al tener contacto con Maricruz Esther Noriega.
“¡Qué p#@& mala madre es usted! No valora a sus hijas. Vieja ma@$&#. Estaba cobrando 5 millones de pesos por cada una. Se le iba a dejar en 5 millones por las dos. Pero listo. Ahí le di muerte a la primera. Ya le doy a la otra…”, se le escucha decir al presunto homicida.
Investigadores de la Policía Judicial indicaron a este medio que ese mensaje hoy hace parte del material probatorio dentro del expediente abierto por homicidio en el caso de las hermanas Hernández.
Una hipótesis
Una fuente judicial le señaló a EL HERALDO que las menores habrían llegado aquel Martes de Carnaval a una vivienda de Malambo en donde se llevaba a cabo una fiesta y estaban presentes integrantes de la estructura criminal ‘los Costeños’.
Los acompañantes de las menores, afines con los miembros de la organización criminal, habrían sostenido una confrontación con uno de los participantes del evento y, al parecer, señalaron a una de las jóvenes de ser delatora de otro grupo delincuencial.
La versión que aún no ha sido confirmada por las autoridades indica que las jóvenes hermanas fueron asesinadas la madrugada del Miércoles de Ceniza, una primero que la otra y no las dos al mismo tiempo, por eso solo fueron enviadas imágenes de la menor de 14 años, en ese intento por extorsionar a sus padres días después de las muertes.
Tras segarles la vida, por otro motivo distinto a la extorsión, los criminales llevaron los cuerpos de las menores hasta el sector de Maranatha y allí los enterraron.


















