
Asosucre fue el gran protagonista de la última jornada del Torneo Nacional de Escuelas de Fútbol organizado por Asefal. El equipo sabanero disputó tres de las cuatro finales en el Romelio Martínez y alcanzó a dar dos vueltas olímpicas.
En la categoría preinfantil llevó a la pugna por el título a los dos equipos suyos. Asosucre ‘A’ fue el campeón al vencer 3-0 a Asosucre ‘B’, con gran actuación de Onel Acosta, quien anotó el primer gol de cabeza y el tercero de tiro libre.
Después de dos intentos fallidos, de la zurda prodigiosa del niño de 10 años salió un remate por el lado de la barrera que no vio el cuidapalos para dejar el asunto 3-0. En esta final no hubo lágrimas, era un choque entre hermanos.
Onel por cuarta oportunidad que se lleva el galardón de máximo artillero en Asefal, ahora mojó 14 veces en 7 juegos. A medida que pasa el tiempo, Acosta muestra su evolución futbolística, sus gambetas deleitan y sus remates intimidan.
“Esto me llena de mucha alegría, alguno tenía que ganar y por fortuna fuimos nosotros, no celebramos porque ellos también son de Sincelejo”, declaró Acosta.
En la pony sí hubo lágrimas. Una de las finales más emotivas fue la que protagonizaron América de Cartagena y Asosucre en la categoría pony, que empataron 1-1 en el tiempo reglamentario, pero los cartageneros se impusieron 5-4 en la definición por cobros desde el punto penal.
El trámite del juego fue para el equipo de Sincelejo, que marcó el primero iniciando el compromiso en los pies de Alexander Arroyo.
Asosucre, con la ventaja mínima, tomó el control del partido, pero en un descuido minutos antes del pitazo final, Duván Contreras, nacido en San Juan Nepomuceno, anotó un golazo. Recibió de pecho y sin dejarla caer sobre el borde del área pateó para igualar el juego, forzar a los penales y luego festejar el título de la versión XIII del siempre exitoso Torneo Asefal.
Por: Ramiro Cañas Guerra