Era su noche. La que él tanto estuvo esperando. No solo el vestir ‘la Amarilla’ de la Selección y el rival, el encopetado Brasil, hacían que su corazón guajiro latiera con más fuerza de lo normal.
{"titulo":"Uno por uno: Luis Díaz, el mejor de todos","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/uno-por-uno-colombia-vs-brasil-luis-diaz-el-mejor-de-todos-1049073"}
Arriba, sentados en la tribuna occidental baja, estaban los dos seres que más ama en esta vida: don Luis Manuel Díaz, su padre, y doña Cilenis Marulanda, su madre, a quienes añoraba homenajear luego de vivir, junto a toda su familia, una pesadilla de 12 largos días, el tiempo que estuvo su progenitor privado de la libertad.
‘Luchito’ fue alma y vida en el gramado del ‘Metro’. No hubo poder humano que detuviera al guajiro, al que solo le faltaba afinar la puntería para redondear una presentación de ensueño.
Ni el seguro Marquinhos, ni el aguerrido Gabriel, ni mucho menos el habilidoso Emerson Royal pudieron con el talento de un jugador llamado a hacer historia en la Selección.
Con su velocidad y habilidad, ‘Luchito’ puso de pie a todos en ‘el Metro’ en más de una oportunidad, dejando rivales en el camino como ‘muñecos’ y poniendo de cabeza a una Brasil que se encomendaba a todos sus santos para que la estrella del Liverpool fallara el momento de la definición, como pasó en más de una oportunidad.
Solo le faltaba eso, el gol. Ese que se hizo presente en el tramo final del compromiso, cuando las ‘papas quemaban’ y parecía que la injusta derrota castigaría a una Colombia valiente, que, pese al 1-0 en contra, se había mostrado superior a su rival.
Ese primer grito de gol llegó al 74’. Luego de tantos intentos fallidos, Luchito capturó de cabeza un centro medido desde el costado izquierdo y mandó a guardar el balón, desatando el júbilo de un ‘Metro’ enloquecido.
{"titulo":"Colombia 2, Brasil 1: ¡Mucho Lucho!","enlace":"https://www.elheraldo.co/deportes/colombia-vs-brasil-minuto-minuto-de-su-partido-por-la-eliminatoria-1049005"}
Alegría, lágrimas, felicidad, unión. Todo se vio reflejado en una celebración que tenía dos destinatarios especiales, sus padres, que, emocionados, celebran a rabiar, junto a sus familiares. ‘Luchito’ los señaló a todos, mientras recibía un abrazo fraterno de James y todos sus compañeros de equipo.
Pero faltaba lo mejor. Cuatro minutos después, llegó el tanto del triunfo. Ese que celebró cada colombiano como si fuera el de un título mundial. ‘Luchito’ nuevamente recibió un pase aéreo, esta vez desde el costado derecho, de levantó entre los brasileños para sacar un testarazo que dejó sin opción a su amigo Alisson, arquero de ‘la Canarinha’.
'¡Luchoooo, Luchoooo; oeeee oeeeee oeeee, Luchoooo, Luchoooo!', se escuchaba una y otra vez en el ‘Coloso de la Ciudadela’, un estadio que gozó, vibró, festejó y latió gracias al fútbol y a los goles de un guajiro inmenso, que se repuso de la adversidad para venir a homenajear a sus padres y darle un triunfo histórico a la Selección, porque por primera vez vencía a los pentacampeones del mundo por la Eliminatoria Sudamericana.

























