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La final de la Liga-I representa mucho más que la posibilidad de conquistar un nuevo título para Junior. Para Fabián Ángel, volante y capitán del conjunto rojiblanco, el duelo de ida frente a Atlético Nacional simboliza la recompensa a años de sacrificio, esfuerzo y superación personal.

A pocas horas del compromiso, el mediocampista no ocultó la trascendencia que tiene este encuentro en su trayectoria deportiva y aseguró que afrontará el reto con la misma ilusión que acompañó la obtención de títulos anteriores.

“Para nadie es un secreto, es el partido más importante de toda mi carrera. No solo por todo lo que estamos viviendo, sino por la situación que estoy pasando. Vamos a asumirlo con la misma responsabilidad, con el mismo deseo del anterior título. Estamos metidos con el mismo objetivo. Esperamos hacer un buen partido”, afirmó.

Más allá de lo futbolístico, Ángel destacó el significado personal que tiene disputar una final con la camiseta de Junior, recordando el camino recorrido desde su natal Boyacá y el esfuerzo realizado para sacar adelante a su familia.

“Yo vine no solo queriendo ser jugador profesional, sino sacar a mi familia adelante. Esto es motivo de orgullo, de alegría. Hay que tener fe. Sabía que no era fácil que un boyacense viniera a Junior, jugar una final, ser capitán. No sé si en otro momento se había dado esto. Vivir esto es gratificante”, expresó.

El volante también tuvo palabras de agradecimiento para todas las personas que lo acompañaron durante los momentos más complejos de su carrera.

“Hay que ser agradecido con todas las personas que me abrieron las puertas y que me ayudaron a que mi carácter se fortaleciera en momentos difíciles”, añadió.

Uno de los episodios más difíciles que tuvo que afrontar fue una lesión que puso en duda su continuidad en el fútbol profesional, una situación que, según confesó, vivió en la intimidad junto a su familia.

“Tuve una lesión que no era fácil, que era difícil volver a jugar, son situaciones que solo se sabía con mi familia. Yo como persona siempre busqué que mi trabajo se viera reflejado, sin importar la situación que se estuviera viviendo”, comentó.

Por eso, la posibilidad de levantar el trofeo adquiere un significado especial para él y para quienes lo acompañaron durante ese proceso.

“Para mí, para mi familia sería gratificante conseguir el título”, señaló.

Ángel también destacó el papel que ha desempeñado el entrenador Alfredo Arias en la construcción del grupo que hoy disputa una nueva final del fútbol colombiano. Según explicó, el técnico ha insistido constantemente en la importancia de agradecer la oportunidad de competir por objetivos importantes.

“Hay algo particular y es que el profe nos muestra el mensaje de agradecimiento de poder estar ahí. Esas palabras han hecho que se inculque en nosotros el deseo de hacer las cosas bien, el apoyo que hemos dado”, indicó.

El mediocampista resaltó además la calidad humana y futbolística del plantel rojiblanco, reconociendo el desafío que implica dirigir un grupo tan amplio y competitivo.

“Todos los jugadores que estamos en la plantilla somos muy buenos y no es fácil dirigir a 25 jugadores con diferentes egos, con todo distinto”, manifestó.

Precisamente, uno de los aspectos que más valoró del proceso liderado por Arias ha sido la unión que se ha fortalecido dentro del vestuario durante la temporada.

“Los compañeros nos apoyamos, eso lo ha inculcado el entrenador Alfredo Arias y eso ha hecho que se haya metido una energía entre todos. El apoyo, el respaldo en momentos complejos y el rol de cada jugador, el tomarlo con humildad para mejorar ha hecho que estemos en esa situación unidos”, afirmó.

Por último, Ángel dejó claro cuál es el gran anhelo que comparten todos los integrantes del plantel juniorista de cara a la serie definitiva frente a Nacional.

“De todas esas cosas la alegría más importante de todos nosotros es que podamos conseguir la 12”, concluyó.