Compartir:

El Bayern de Múnich no falló y concluyó como segundo clasificado la primera fase de la Liga de Campeones, lo que asegura al conjunto bávaro jugar como local la vuelta de todas las eliminatorias como local, tras imponerse este miércoles por 1-2 al PSV, que quedó apeado de la competición, con los goles de Jamal Musiala y Harry Kane.

Leer también: Claro es el nuevo patrocinador de Junior

Consciente del enorme premio que suponía acabar segundo, el conjunto germano se olvidó de la inesperada derrota cosechada en la Bundesliga ante el Augsburgo, la primera en diez meses en el torneo doméstico, no tardó en adueñarse del encuentro.

Los de Vincent Kompany parecieron dispuestos a exhibir la contundente pegada que les ha caracterizado durante todo el curso en su primera aproximación al área, una falta lanzada por el lateral Tom Bischof a los seis minutos que rozó el larguero.

No fue la única ocasión de los visitantes, que a los veintiséis minutos dispusieron de una inmejorable oportunidad para adelantarse en el marcador en la botas del senegalés Nicolas Jackson, que demostró que no es Hary Kane, este miércoles suplente, con un disparo centrado que no entrañó ningún problema para el portero del PSV.

Leer más: Lucas Paquetá llega al Flamengo por una cifra récord de 50 millones de dólares

El mismo problema del que adoleció, ocho minutos más tarde, el remate de Aleksandar Pavlovic, que culminó una rapidísima contra del equipo bávaro con un disparo desde la frontal del área.

Falta de efectividad que pareció dar alas al PSV, que necesitaba ganar para asegurar su continuidad en la competición, y que poco a poco fue generando cada vez más y más peligro sobre la portería de Jonas Urbig.

De hecho, el joven portero del equipo alemán, que ya a los dieciséis minutos había impedido el tanto local al reaccionar con rapidez a un remate de Joey Veerman que se envenenó tras tocar en la espalda de Jonathan Tah, volvió a lucirse en el 42 al desviar el remate de Guus Til tras una rápida contra.

Leer también: Paul George recupera su versión ‘vintage’, Pistons y OKC cumplen y Brooklyn cae en Phoenix

No sería la última ocasión del PSV que antes de llegar al descanso rozó de nuevo el gol en un remate el croata Ivan Perisic, exjugador del Bayern, que se marchó fuera por muy poco.

Vocación ofensiva que se vio acentuada en al arranque de la segunda mitad espoleado el conjunto neerlandés por las noticias que llegaban desde otro campos y que condenaban al PSV a la eliminación.

Una circunstancia que no desaprovechó el Bayern de Múnich para adelantarse a los cincuenta y ocho minutos en el marcador (0-1) con un gol de Jamal Musiala, que culminó con un potente remate una espectacular triangulación en el interior del área con el jovencísimo Lennart Karl, de tan sólo 17 años.

Marcador que sirvió de excusa al preparador del conjunto alemán para realizar un cuádruple cambio que dio todavía un mayor impulso al ataque del Bayern con la entrada al terreno de juego de Serge Gnabry, el inglés Harry Kane y el francés Michael Olise.

Precisamente, el atacante francés a punto estuvo de sentenciar a los setenta y tres minutos la contienda en un remate de Olise que obligó a lucirse al portero local, el checo Matej Kovar.

Nada pudo hacer, sin embargo, el joven Ustig por impedir que el internacional marroquí Ismail Saibari igualase cinco minutos después la contienda (1-1) con un espectacular remate desde el pico del área que se coló por la escuadra contraria.

Poco le duró la alegría al equipo neerlandés en el minuto ochenta y cuatro vio como el delantero inglés Harry Kane, que sumó su octavo gol en la presente edición de la Liga de Campeones, anotaba el definitivo 1-2 al concluir con un potente y preciso remate una contra trenzada en dos toques entre el portero Ustig y el colombiano Luis Diaz.

Un gol que confirmó la segunda plaza del Bayern de Múnich, que disputará como local la vuelta de todas las eliminatorias hasta la final, y dejó fuera de la competición de un PSV, al que de poco le valió su ambiciosa puesta en escena.