El Girona, con un gol del marroquí Azzedine Ounahi, echó más sal en la herida de un Real Madrid de nuevo inoperante, pese a su arreón en el segundo periodo tras igualar Kylian Mbappé de penalti, que enlazó su tercer empate seguido y devolvió al Barcelona el liderato de LaLiga EA Sports.
Los empates ante el Rayo Vallecano y el Elche tuvieron su prolongación en Montilivi. El Real Madrid se ha desangrado lejos del Santiago Bernabéu y ha dilapidado la importante ventaja que tuvo con la victoria en el clásico. Ahora tiene un punto de déficit y le pisan los talones el Villarreal y el Atlético de Madrid. De nuevo naufragó en otra demostración de impotencia futbolística.
Con Thibaut Courtois, Éder Militao, Antonio Rüdiger, Fran García y Jude Bellingham como las novedades en el once Xabi Alonso respecto al partido europeo en El Pireo ante Olympiacos, el Real Madrid quiso de entrada, pero no pudo ante un Girona que aprovechó sus debilidades pese a dejar entrever deficiencias que le tienen en la zona de descenso.
Evitaron los pupilos de Míchel Sánchez sin aparentes problemas que el cuadro madridista profundizara y amenazara seriamente salvó en un remate de cabeza del brasileño Eder Militao que sacó con una gran parada el meta argentino Paulo Gazzaniga y en un gol de Kylian Mbappé anulado por mano, y supo golpear en un momento clave, justo al borde del descanso, con una jugada sin oposición que resolvió magníficamente el marroquí Ounahi.
Courtois mantuvo a su equipo en el partido con una gran parada al ucraniano Vladyslav Vanat y apareció el Vinicius con mordiente para forzar un penalti que transformó Mbappé y revolucionar a su equipo, cuyo acoso constante hasta el final fue una absoluta desesperación ante la zaga local Gazzaniga, sin claridad y con nulo acierto.
El Villarreal sí que supo navegar en un partido de ida y vuelta en Anoeta ante la Real Sociedad, ante la que sumó su quinto triunfo seguido (2-3) gracias a un gol en la prolongación de Alberto Moleiro con un disparo raso junto al palo.
El cuadro de Marcelino García Toral había dejado escapar los tantos de Ayoze Pérez (m.31) y del propio Moleiro (m.57), porque el afán del cuadro vasco encontró la recompensa en los goles de Carlos Soler (m.60) y Ander Barrenetxea (m.89), pero en un final dramático, de un área a otra, resolvió el acierto del futbolista canario y frustró a una Real que vio cortada su racha de cinco partidos sin ganar.
El derbi sevillano en el Ramón Sánchez Pizjuán sonrió esta vez al Betis, que venció por primera vez en el feudo de su eterno rival desde el 6 de enero de 2018. El 0-2 es el reflejo de la superioridad del equipo del chileno Manuel Pellegrini, que se afianza en la zona europea.
Fue un partido en cierto modo equilibrado durante la primera mitad hasta que un error del francés Batista Mendy lo aprovechó Pablo Fornals para, tras robarle el balón y driblar a varios zagueros locales, inaugurar el marcador y encaminar el triunfo bético que selló Sergio Altimira a los 68 minutos al resolver con un disparo potente una acción a balón parado.
Impotente, sin recursos, el cuadro del argentino Matías Almeyda apenas pudo responder y además perdió a Isaac Romero con roja directa por una entrada sin balón justo antes de que el colegiado decidiera detener el derbi por el lanzamiento de objetos desde la grada del fondo norte. Tras alrededor de un cuarto de hora los equipos retornaron al césped para dar por finalizado un duelo de claro color verdiblanco que deja muy tocado al Sevilla.
El Espanyol sigue igualado con el Betis en la zona europea tras ganar al Celta por 0-1 con un postrero tanto de Kike García (m.86), otra nueva decepción para el conjunto gallego, que sigue sin ganar esta campaña en Balaídos.























