El partido entre Deportivo Cali y Atlético Nacional, que terminó empatado 1-1 en el estadio Palmaseca, se jugó con una alta intensidad. Pero ese juego se traspasó a las peleas, patadas y reclamos airados de los futbolistas de ambos equipos para Jhon Alexánder Ospino, el árbitro central del compromiso.
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Las cosas empezaron a caldearse un poco cuando el central del juego se inventó un penal en el primer tiempo para los antioqueños. Sin embargo, el VAR lo llamó y este pudo corregir su grosero error.
Para el segundo tiempo un jugador de los vallecaucanos se fue expulsado correctamente y desde entonces los visitantes empezaron a encerrarlos en su propio arco. Eso hizo que los locales también frenaran mucho el cotejo.
Sobre los 68 minutos el colegiado del encuentro decretó de buena forma un penal para los paisas y de eso se presentó el hecho más lamentable de la noche. El juez de línea Richard Ortiz se acercó, como corresponde, al arco del portero del Cali para estar pendiente de algún adelanto u algo similar.
Sin embargo, antes que se ejecutara el cobro un hincha le arrojó un objeto al asistente y este impactó en su cabeza, causando que se tirara al suelo y que tuviese que ser atendido por varios minutos.
Después de que fue atendido por el médico del cuadro ‘Azucarero’, el central del juego dio la autorización para seguir jugando. El atacante Eric Ramírez ejecutó y puso el empate final en el partido.
Se espera que la Dimayor emita un comunicado con algún tipo de castigo para el estadio Palmaseca por esta agresión que se presentó sobre el juez de línea en el marco de la cuarta jornada de la Liga-II.



























