Desde que tiene uso de razón no puede ver un balón de fútbol, porque siempre es el primero en ‘armar el parche’ para jugar un ‘picadito’ con sus amigos de infancia, con los cuales práctica varias veces en la semana para mantener a plenitud su estado de forma.
Juan David Gutiérrez Tuesca, nacido hace 24 años en Barranquilla, es un soñador incansable, que, sin importar las adversidades que la vida le ha colocado a lo largo de los años, ha tratado de salir al adelante, y como dice él 'ser feliz', que es lo más importante en su diario vivir.
Este joven no pudo crecer lo esperado por problemas de desarrollo. Sin embargo, eso no ha sido un problema para meterse en una cancha de microfútbol y poder mostrar sus habilidades con la pelota, las mismas que lo han hecho participar en varios torneos de balompié para personas de talla baja.
Viene de disputar un triangular en Zipaquirá, representado a la selección Andina (fue campeón), que era una combinación de futbolistas de varias partes del país, siendo el único que participó por la Región Caribe, algo que lo ha llenado profundamente de orgullo.
Amor por lo que hace
Para este extremo o volante ofensivo el tener una estatura más baja de lo habitual nunca le ha sido un motivo de reproche o de ‘desventaja’, sino todo lo contrario, le ha servido como motivación y para soñar mucho en su vida, y, además, le ha funcionado para concentrarse en ser alguien mejor dentro del campo y fuera del mismo.
Lo que lo llevó a practicar este deporte fue el amor que le tiene al fútbol, una disciplina que se puede jugar en varias superficies, pero a la que hay que ponerle 'amor y pasión', algo que siempre trata de tener en su vida cotidiana.
'Desde pequeño juego fútbol. Llevo tres años que me dedico a esto profesionalmente. He estado en varios equipos, siempre entrando y saliendo. La pasión al fútbol me llevó a practicar esto. Este deporte se juega en la grama, en la arena, en piso, donde sea, pero siempre con pasión, eso fue lo que me motivó', le comentó Juan David a EL HERALDO.
'Yo empecé jugando normal, en cancha con 7 u 8 jugadores. Inicié con personas más altas que yo, me fue excelente, siempre me respetaron. Nunca le di mentalidad a si tenía o no una dificultad, solo me concentré en jugar', agregó.
Sueña con la Copa América
Juan David tiene un objetivo claro para el próximo año: representar a Colombia en la Copa América de fútbol de las personas de talla baja, que se disputará en Perú a mediados de 2022.
Este sueño no es fácil, no obstante, el habilidoso diestro no se esconde ante el reto. Serán 14 los jugadores que representarán al país en la cita orbital, por lo que la lucha por ganarse un puesto estará reñida.
Para alcanzar un sitio en el plantel principal, este barranquillero viene demostrando sus mejores ‘armas’ dentro de un terreno de juego. Así lo demostró en el triangular que disputó recientemente en Zipaquirá, en el que pudo anotar tres goles en dos partidos.
'Fui a Zipaquirá a jugar un triangular, para que ellos me vieran y me puedan seleccionar para representar a Colombia en la Copa América de Perú y en el Mundial de Argentina. Marqué tres goles en los dos partidos que jugamos', dijo el deportista.
'Yo me preparé duro para participar en este evento. Ahora toca esperar. Avisarán cuatro meses antes para seleccionar a los futbolistas que irán a la Copa América. Serán 14 jugadores los que estén en el certamen el próximo año', añadió.
'El entrenador me dijo que me fue muy bien. Lo que pasa es que la altura a uno al comienzo lo ahoga, pero me pude reponer. Con el técnico de la Selección Colombia hablamos por WhatsApp y está pendiente a lo que hago. Me siento con posibilidades de representar a Colombia', complementó.
El fútbol, su pasión
No hay duda alguna que para triunfar en las cosas se necesita tener pasión, algo que a ‘Juanda’, como le dicen de cariño sus amigos, tiene y de sobra por el deporte que ha acaparado gran parte de su vida.
Tal vez eso es lo que lo ha hecho resaltar con sus goles, sus gambetas y con su velocidad dentro del terreno de juego. Esto debido a que además del talento que ostenta, es alguien muy disciplinado, que le gusta entrenar, exigirse, pero que no deja a un lado el divertirse en las canchas.
'Hay que tener pasión para las cosas. El fútbol es algo que me ha dado pasión y siempre desde pequeño lo he querido jugar con amigos o en torneos', manifestó el extremo.
Otras facetas
Aunque profesa en varias ocasiones la pasión que le tiene al fútbol, él sabe lo difícil que es vivir de este deporte. Los gastos no se pagan solos y si bien ha tenido un éxito mediano en este deporte, eso lo tiene que alternar con un trabajo y con varias horas de estudio, porque también sueña con graduarse como ingeniero de sistemas, algo que está cerca de conseguir, debido a que solo le falta un semestre académico.
Es por eso que actualmente labora en un restaurante atendiendo llamadas, tomando los domicilios y tomándole el pedido a las personas que llegan a disfrutar de una buena comida y de la buena atención que él les brinda.
La posibilidad de ser un gran ingeniero también es algo que lo motiva. Inclusive, se anima a decir que una vez culmine sus estudios espera dedicarse de lleno a su profesión y poder vivir de ella, eso sí, sin dejar a un lado el fútbol.
'No vivo de esto. Yo estudió en el Inca Ingeniería de Sistemas, me falta un semestre para culminar. Trabajo en un restaurante, por ahora. Espero dedicarme a mi profesión cuando me gradúe, pero no quiero dejar de jugar y entrenar fútbol, sobre todo si me toca participar en la Selección Colombia, que es algo que me gustaría mucho', afirmó el deportista.
Apoyo familiar
Para poder surgir o destacar en cualquier cosa que hagamos en nuestras vidas siempre será importante el apoyo de nuestra familia y amigos más cercanos, esos que aunque se pasen dificultades siempre estén dándonos un impulso extra para salir adelante.
Ese es el caso de este atlanticense, al que desde que empezó a incursionar en el balompié para personas de talla baja no le ha faltado el respaldo de las personas que lo estiman y que lo acompañan en cada paso que da dentro del campo y fuera del mismo.
Eso es lo que lo ha ayudado a no ‘arrugarse’ ante los retos, ante la dificultad que tal vez se le pueda presentar en algunos momentos de su vida futbolística y cotidiana. Hoy, con total tranquilidad, expresa que ese apoyo le ha ayudado.
'Todo el mundo me ha apoyado desde mis comienzos, tanto mi familia, así como mis amigos cercanos. Ellos me han impulsado a siempre luchar por este sueño', acotó Gutiérrez.
Motivación para las personas
Juan David no quiso dejar pasar la oportunidad para motivar a las personas de talla baja a que practiquen un deporte, no solamente el fútbol, sino lo que realmente les apasione y en el que puedan dar su mejor esfuerzo.
Además, dio una de las claves de su triunfo en la actualidad, 'alejar a las personas negativas', un consejo que fácilmente puede ser utilizado por todo el mundo para sus vidas cotidianas.
'Esta es una bendición que Dios me está dando. El mensaje que le doy a las personas como yo es que se animen a practicar deporte. Que no se dejen de las personas que le digan que no pueden, que ellos sí pueden salir adelante. Les digo que alejen a las personas negativas de sus vidas', recalcó ‘Juanda’.
Este ‘pequeño gigante’ no ha dejado de soñar en sus 24 años y espera que cuando acabe su carrera profesional, pueda seguir ligado al fútbol, ya más como un hobbie, pero siempre teniéndolo presente en su vida.
Solo el tiempo dirá si jugará o no la Copa América con Colombia, sin embargo, los méritos los ha hecho en su carrera deportiva. Pase o no pase, ya este deportista es un ejemplo por siempre ser apasionado por lo que hace.

























