Colombia se clasificó tercera en el Sudamericano, luego de terminar igualada en puntos y en todos los ítems de desempate con Paraguay, con la cual, finalmente, perdió un sorteo de cara y sello que definía el ganador del segundo lugar (clasificaban cuatro al Mundial). En la máxima cita, la Amarilla igualó 2-2 con Hungría y 1-1 con Bulgaria, cerrando la fase de grupos con victoria 2-1 frente a Túnez. Sumó cuatro puntos —en esa época la victoria se premiaba con dos unidades— y terminó igualada en todos los ítems de desempate con Hungría, pero esta vez el sorteo de la moneda favoreció a nuestro país que accedió a la siguiente ronda del Mundial. Colombia cayó 6-0 ante la Canarinha y le dijo adiós a la Copa, pero esa derrota tuvo una anécdota nunca antes relatada, por pedido de Marroquín, técnico de aquella selección juvenil. 'Brasil se burlaba de nosotros en la cara después de cada gol, venían desde el banco y nos gritaban, y eso terminó afectando al profe. Marroquín se deprimió mucho con esa derrota, se enfermó y a partir de ahí empezaron los problemas de salud de él'.