Esta semana la administración distrital anunció una inversión de $627 000 millones de pesos para poner en marcha un plan de modernización del transporte público colectivo. En términos generales, la idea es incorporar 150 buses nuevos (impulsados por motores eléctricos y a gas), mejorar la cobertura y el funcionamiento del sistema de recaudo «Sibus», y acondicionar los paraderos y algunas vías para optimizar toda la operación. Es una buena noticia que el distrito haya por fin decidido mejorar las condiciones de movilidad que sufren sus ciudadanos diariamente, una deuda pendiente que parece comenzar a saldarse.

Según lo informó este diario, las primeras intervenciones se darán en la avenida Circunvalar, en un tramo que será demarcado para privilegiar el tránsito de los buses y dotado con paraderos adecuados. Las autoridades han explicado que esta iniciativa será una prueba piloto y que luego deberán intervenirse otros corredores importantes, como la Vía 40, la calle 30, la avenida Cordialidad y la carrera 38. También han expresado que en algún momento se integrarán los sistemas de recaudo, de tal forma que con una misma tarjeta de pago será posible acceder al servicio de buses, al Ríobus, al tranvía de Bocas de Ceniza y a Transmetro.

Sin embargo, las propuestas mencionadas no están libres de dificultades. Quizá lo más complejo sea lograr cambios en el comportamiento de los conductores de buses, los usuarios del sistema, los conductores de vehículos particulares, los taxistas, los motociclistas y los peatones, una relación que define prácticamente a todos los barranquilleros, que encajarán eventualmente en alguna de esas categorías. Muchos de los problemas de movilidad a los que nos enfrentamos se deben a imprudencias, abusos y a un mal uso del espacio público. En ese sentido, llama la atención que se mencione una prueba piloto, cuando a finales del 2021 se implementó un carril exclusivo para buses en la Calle 76, similar al que se está disponiendo en la Circunvalar, con resultados que ilustran lo expuesto. Lo cierto es que hoy ese carril está abandonado y no pasa de ser una curiosidad que a veces confunde, ignorada por todos los que transitan por esa importante arteria. Ojalá se aprovechen las lecciones que dejó ese ensayo.

En cualquier caso, el anuncio del distrito puede ser de las mejores noticias del año. Se sabe hace mucho tiempo que la estrategia más efectiva para mejorar los tiempos de viaje en una ciudad consiste en consolidar un sistema de transporte público colectivo digno y confiable. Aunque aquí queda mucho camino por recorrer, ya se están dando los primeros pasos.

moreno.slagter@yahoo.com