No se sabe quién la fundó pero los historiadores hablan que fue proclamada Villa el 7 de abril de 1813 por el gobernador del Estado de Cartagena, Manuel Rodríguez Torice. Es considerada pionera de la aviación, los servicios públicos, los proyectos de urbanización al igual que la radio, el primer puerto marítimo, el tranvía y el teléfono, de allí su nombre de Puerta de Oro de Colombia. Hoy el progreso se ve y es ciudad de referencia del turismo colombiano con sitios como el Gran Malecón del Río, el Zoológico, el Museo del carnaval, la Ventana al mundo, la Aleta del tiburón, la Luna del río, el urbanismo hacia Puerto Colombia y próximamente la vía ferrea para ver de cerca a Bocas de ceniza, el más grande cementerio del mundo donde cada cuatro años llegan los cadáveres de los políticos que pierden sus elecciones después de una intensa y costosa jornada electoral.
Algunos expertos de la historia regional dicen que aquí también nació la compra venta del voto, mientras que otros señalan a Ciénaga y Santa Marta como la cuna de las maldades electorales. Sin embargo, un distinguido Senador ya desaparecido, no precisó el origen de ese mal democrático, pero sí aclaró que desde Barranquilla esa mala costumbre se difundió por todo el país no quedando sitio de Colombia donde no se compren votos.
Barranquilla no es sólo carnaval. Su crecimiento y desarrollo económico se ha disparado vertiginosamente especialmente en materia de servicios y comercio a través de un tejido empresarial que aporta cerca del 2.8% del PIB nacional con una tasa de desempleo del 9.6%, una de las más bajas del país, un recaudo del predial superior a los 600.000 millones de pesos, industria y comercio por encima del billón de pesos y un presupuesto distrital que llega a los 8 billones de pesos anuales. Su tasa de informalidad es alta (49%) casi igual a las 23 ciudades más importantes, pero su rebusque permite sobrevivir al más pobre dentro de la cultura de solidaridad del costeño. Pero no todo es un paraíso. Hoy su mayor problema es la inseguridad (extorsión y homicidios) y muchos locos sueltos algunos como candidatos a las próximas elecciones territoriales.
Muchos consideran que Barranquilla es el mejor vividero del mundo, lo cual es exagerado, pero si el mejor vividero de la Tierra. Sin embargo, según la Misión Artemis II, ya en el lado oscuro de la luna los astronautas vieron unos seres humanos vendiendo arroz de payaso con la camiseta del Junior y un caminao arrebatao.
Por eso, como dijo el Joe Arroyo: ¡En Barranquilla me quedo!


