Es posible que antes de terminar el siglo, la medicina cuántica tenga un papel más definido y útil que desplace inclusive muchos de las innovaciones y aspectos de mayor profundidad e importancia de la medicina actual. Ojalá, nos toquen esos adelantos. Para quienes no están familiarizados con el quantum o cuanto, nos podemos remontar a las escuelas, en donde nos hablaban de la existencia de los átomos, las partículas más pequeñas que componen las moléculas que es lo que en medicina se llama medicina molecular. Para mejorar el entendimiento de ese mundo debemos entender unas partículas de menor tamaño en el universo, los átomos, lo que nos llevaría a comprender mejor el cuerpo humano, no entendido en su totalidad, con la alta posibilidad de ser una gran ayuda en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, algunas con posibilidades de prevenir y otras utilizando tratamientos innovadores.
Cuando pensamos en la medicina del siglo XXI, algunos campos que nos vienen a la mente son la fisiología, la biología y la química, lo cual tiene sentido. La biología se define como la estructura de los organismos vivos, y la medicina se centra en el tratamiento del cuerpo humano. La química estudia las reacciones entre diferentes moléculas y, por lo tanto, es una de las disciplinas fundamentales para el desarrollo de fármacos y tratamientos para diversas enfermedades en medicina. La fisiología nos muestra el funcionamiento corporal.
En los años recientes, ha habido un creciente y fundamentado interés en integrar la mecánica cuántica y la teoría cuántica, ambas subsecciones de la física cuántica, a la medicina. La física cuántica es una rama de la ciencia centrada en la mecánica cuántica y derivada de la teoría cuántica, la mecánica cuántica es el conjunto único de principios que explica el comportamiento de la materia y la energía, lo que a su vez puede ayudar a explicar la teoría cuántica. La física cuántica, se distingue de la mayoría de las aplicaciones clásicas de la física en que se centra en las propiedades físicas de las partículas subatómicas fundamentales, colocándose en la microescala de los niveles más extremos, algo que la física clásica no alcanza. Las nuevas tecnologías cuánticas y, sus aplicaciones en las ciencias clínicas han demostrado que comprender la mecánica cuántica puede aportar grandes beneficios para comprender mejor el cáncer, y otras enfermedades.
Además, la aplicación de la teoría cuántica a la medicina, permite una comprensión mucho mejor de los cambios en el ADN durante la mutagénesis, (cambios genéticos), e incluso puede ayudar a aumentar la tasa de diagnóstico de enfermedades, antes de que aparezcan los síntomas en el paciente. “La mutua utilización, entre la física cuántica y la medicina, sería de gran valor para los pacientes en futuros tratamientos”. ( J Clin Med. 2023 Jul 5;12(13):4506. doi: 10.3390/jcm12134506)
@49villanueva








