El presidente Gustavo Petro se refirió nuevamente este domingo al crimen del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, en medio de las críticas que ha desatado la confesión de alias el Viejo, uno de los condenados por el magnicidio, según la cual la orden para matarlo salió de la Segunda Marquetalia, disidecia de las Farc que opera bajo el mando de alias Iván Márquez.
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A partir de la declaración de alias el Viejo, figuras de la oposición, como la senadora y candidata presidencial del Centro Democrátivo, Paloma Valencia, han cuestionado al Gobierno nacional y al candidato del oficialismo, Iván Cepeda, por haber sostenido diálogos de paz con el grupo armado ilegal que estaría detrás del asesinato de Uribe Turbay, fallecido el 11 de agosto de 2025 tras dos meses del atentado en su contra.
“Los que mataron a Miguel Uribe tienen fotos abrazados con Iván Cepeda. Lo mandaron a matar mientras negociaban la paz total con Iván Cepeda”, escribió Valencia en su cuenta de X.
La Consejería Comisionada de Paz y el presidente Gustavo Petro salieron a aclarar que desde noviembre de 2024 no existe ninguna mesa de negociación, acercamiento ni diálogo entre el Gobierno nacional y la Segunda Marquetalia.
“La Segunda Marquetalia no adelantaba negociaciones con el Gobierno cuando participaron bajo órdenes de la junta del narcotráfico del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay”, publicó Petro en la red social.
Horas después, en un mensaje mucho más extenso, el mandatario relacionó el asesinato de Miguel Uribe con el “entrampamiento de la paz” en el que señala como víctimas a alias Jesús Santrich y alias Iván Márquez.
"La Segunda Marquetalia nace del entrampamiento al proceso de paz de Santos. Fue la idea maquiavélica de Néstor Humberto Martínez, fiscal general, de volver a coger presos a los que habían firmado la paz y extraditarlos mediante una operación de falsa bandera con agentes de la DEA haciéndose pasar por editores mexicanos de libros", aseguró Petro.
Agregó que esto “llevó a realizar grabaciones de llamadas telefónicas en donde Santrich creía que hablaba de una edición de 5 mil ejemplares de su libro de poemas, pero los agentes de la DEA las hacían pasar como 5 kilos de cocaína; tanto Santrich como Márquez eran ignorantes de la trampa que les tendía el sobrino de Márquez, informante pago de la DEA, hoy protegido en EE. UU., y que terminó en un proceso de solicitud de extradición contra Santrich el firmante de la paz”.
Gustavo Petro dijo que a él y a Cepeda también intentaron ponerles una “trampa”, utilizando al hermano de Piedad Córdoba y una maleta con dólares, pero no ‘cayeron’.
“El suceso del primo de Iván Márquez y el hermano de Piedad Córdoba trabajando para la DEA, buscando entrampar con cocaína y dólares a quienes buscábamos acabar la guerra en Colombia, lo demostré en mi último debate en el senado de la República. Allí mostré con pruebas de grabaciones en la comisión primera del Senado cómo una articulación de agentes de la DEA y el fiscal Néstor Humberto Martínez habían entrampado la paz de Colombia”, sostuvo.
Indicó que este hecho “dio nacimiento a la Segunda Marquetalia” porque la “baja calidad ética” de Santrich e Iván Márquez los llevó a responder a la “trampa” con el reingreso a la lucha armada.
Fue en este punto que Petro mencionó el crimen de Uribe Turbay: “Pero si se quiere ir por el hilo conductor del asesinato del senador Miguel Uribe, se llega al entrampamiento de la paz”, aseveró.
“Un fiscal General de la Nación tendió una trampa macabra para hacer aparecer a dos firmantes de paz de las Farc como narcotraficantes después de firmar la paz. (...) Ahora entiendo que algo parecido quieren poner para acabar la candidatura progresista y le corresponde a la justicia de los EE. UU. develar esa conspiración que fue contra la paz de Colombia y que ahora quieren que sea contra mí”, añadió.





















