Las críticas en contra del Gobierno de Gustavo Petro por su presunta responsabilidad por la actual crisis que vive el sistema de salud colombiano también llegan desde el exterior.
Leer también: Coronel (r) Juan Carlos Figueroa aceptó responsabilidad ante la JEP por falsos ‘positivos’
La revista británica British Medical Journal (BMJ), una de las cinco más influyentes del mundo en cuanto a salud, publicó un artículo llamado “How politics destroyed Colombia’s model health care system”(Cómo los políticos destruyeron el modelo de salud de Colombia) en el cual realiza un diagnóstico sobre este tema.
El artículo comienza señalando que el sistema de salud colombiano fue considerado uno de los mejores en Latinoamérica durante más de 20 años, incluso con “el gasto de bolsillo como uno de los más bajos de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos” y con y “11 de los 30 mejores hospitales de América del Sur”.
“En una comparación de servicios de salud publicada en The Lancet, Colombia fue clasificada como la segunda mejor en América Latina después de Costa Rica. Esto a pesar de gastar $477,30 por persona, la cantidad más baja en la región y aproximadamente 11,4% menos que México y 62,7% menos que Chile, que fue clasificado igual a Colombia”, se lee en parte de la nota.
Seguidamente, también se lee: “Pero nada de eso disuadió al presidente Gustavo Petro de buscar una reforma radical”.
Después, enumeran las críticas que ha hecho el presidente Petro en contra de dueños y directivos de EPS, hospitales y clínicas, como lo que dijo en contra de Keralty.
Después de explicar cómo funciona el sistema de salud colombiano, la revista señala que en 2022 “a medida que las EPS acumularon deuda, Petro criticó el sistema, diciendo que estaba dirigido por ejecutivos que estaban más interesados en desviar dinero para enriquecerse que en servir a los pobres".
Luego recuerda que ante la no aprobación de la reforma a la salud presentada por el Gobierno actual, “Petro utilizó sus poderes presidenciales para emitir decretos ejecutivos que interrumpen los pagos a las EPS y finalmente ordenó al gobierno hacerse cargo de algunos de ellos”.
“Petro afirmó que la deuda de las EPS era insostenible, pero en lugar de solucionarla, la incrementó. Con el tiempo, los pagos adeudados por las EPS a proveedores de atención médica, como hospitales, se volvieron tan elevados que comenzaron a rechazar pacientes por temor a no recibir nunca el pago. Las farmacias también acumularon enormes facturas impagas de las EPS, lo que provocó escasez de medicamentos”, se lee en el artículo, que también menciona al presidente como exguerrillero.
Con palabras de expertos, como Diego Rosselli, exprofesor de economía de la salud en la Pontificia Universidad Javeriana, en Bogotá, el artículo explica cómo lo planteado e implementado por Petro no ha funcionado para mejorar el sistema.
“Muchas de las salas de urgencias hospitalarias que siguen operativas se han visto desbordadas. La Clínica Ciudad Roma, uno de los principales hospitales de Bogotá, cerró su servicio de urgencias en abril de 2025, y en julio, la Fundación Hospital San Carlos, uno de los hospitales más grandes del sur de Bogotá, hizo lo mismo”, se lee en la nota.
Algunos otros entrevistados aseguran en el artículo que el Gobierno ha utilizado el sistema como política.
“Al cáncer no le importa si eres de izquierdas o de derechas. La gente muere innecesariamente, no por la evolución de sus enfermedades, sino porque no hay citas ni medicamentos. Cada día el caos, el dolor, la ruina y la muerte son más evidentes. Es triste que un gobierno que se dice progresista nos haya devuelto al pasado”, señala la nota.
“El sistema de salud colombiano, como todos los sistemas de salud, tiene muchos problemas, pero las soluciones deben implementarse de forma gradual, paso a paso, abordando cada problema por separado”, afirma Rosselli. “No con una reforma estructural que destruya todo lo construido”.
Lea el artículo completo aquí: Cómo los políticos destruyeron el modelo de salud de Colombia


