Compartir:

La primera semana de febrero sería la reunión en la Casa Blanca entre los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro luego de que el pasado miércoles mantuvieran una conversación telefónica que ha rebajado la tensión generada desde hacía varios meses entre Washington y Bogotá y que desde el fin de semana pasado, tras el bombardeo norteamericano y la captura del presidente del régimen venezolano, Nicolás Maduro, parecía haber llegado a su punto más álgido con las acusaciones contra Petro de participar activamente en el tráfico de cocaína y sugerir una operación militar en Colombia, al mismo tiempo de las críticas contra Trump por las violaciones al derecho internacional en Caracas, el Caribe, Gaza y los migrantes.

A su vez, la canciller Rosa Villavicencio había dicho el pasado jueves que la entrevista entre los mandatarios tenía cuatro propósitos fundamentales: reestablecer el diálogo con el Gobierno de Estados Unidos, transmitir a la administración Trump información verídica y sustentada en evidencia sobre las acciones para combatir el problema de las drogas, lo que dijo “ojalá lleve a una reconsideración de decisiones punitivas pasadas como la descertificación de Colombia”; dar a conocer la preocupación colombiana sobre la situación en Venezuela; y que el diálogo se amplíe a otros ámbitos de interés común.

“Con lo acordado en la llamada entre los presidentes Petro y Trump, sabemos que retomamos una senda larga y compleja de normalización de la relación bilateral; sin embargo, confiamos que, en la medida en que ambas partes avancen desde el respeto, el pragmatismo y la identificación de intereses compartidos, lograremos llegar a buen puerto”, dijo la ministra.

Visa y Lista Clinton

La crisis actual comenzó el 26 de enero de 2025, seis días después de la posesión de Trump, luego de que Petro denegara el ingreso al país de dos aviones con colombianos deportados de EE. UU. alegando que no recibían trato “digno”. El presidente estadounidense ordenó entonces imponer aranceles del 25 % a todos los productos colombianos y, aunque la crisis fue contenida ese día, la relación entre los dos gobiernos no se normalizó. A ese incidente le siguieron las denuncias de Petro de una supuesta conspiración apoyada por políticos republicanos para sacarlo del poder, la inclusión de Colombia en la Lista Clinton, de terroristas y narcotraficantes, y la cancelación del visado del mandatario colombiano y parte de su familia y funcionarios.

Por ello un asunto pendiente es el visado cancelado a Petro, que según dijeron a la agencia de prensa EFE fuentes diplomáticas podría resolverse en cuestión de días y la petición de que saquen al jefe de Estado colombiano de la Lista Clinton, en la cual también fueron incluidos su esposa, Verónica Alcocer; su hijo mayor, Nicolás Petro Burgos, y su ministro de Interior, Armando Benedetti.

No obstante, se recordó que Petro cuenta con ciudadanía italiana, lo que le permite solicitar la ESTA (Electronic System for Travel Authorization), y viajar a Estados Unidos sin visa tradicional, cumpliendo con los requisitos del sistema y las condiciones del Programa de Exención de Visa que maneja esta nación. Se trata de un sistema electrónico que permite a ciudadanos de determinados países ingresar a Estados Unidos sin necesidad de solicitar una visa tradicional, para quienes poseen pasaportes de países incluidos en el Programa de Exención de Visa (Visa Waiver Program), al que están vinculados 40 países, incluyendo Italia. Sin embargo está el tema delicado de la Lista Clinton, por lo que se espera que en los próximos días haya claridad.

Acciones contra la guerrilla

Horas después de este anuncio, el jefe de las disidencias de la guerrilla de las Farc más buscado del país, alias Iván Mordisco, convocó a una cumbre de comandantes de diferentes guerrillas, entre ellas el ELN, en defensa de “la hermana” Venezuela. “Hoy miramos al mismo enemigo”, dijo en un mensaje de video. Petro respondió con una denuncia ante la Corte Penal Internacional, CPI, en su contra y el llamado a América Latina a unir sus ejércitos contra estos grupos armados ilegales y narcotraficantes.

Los análisis

El internacionalista y politólogo, experto en política de América Latina, Manuel Camilo González, le dijo a EL HERALDO que el diálogo entre Tump y Petro es un triunfo diplomático después de un año muy caracterizado por la confrontación, por las pequeñas rupturas, pero también obviamente ambientado por la sospecha, “y creo que esto es un gran paso para empezar a despejar el camino para restablecer la relación bilateral, aunque creo que hay que ser cautos, no adelantarnos, no tener expectativas prematuras sobre lo que puede suceder”.

Comenta el catedrático de la Universidad Javeriana que ciertamente son dos presidentes cuyas personalidades son muy volátiles y esta causa “nos invita a ser prudentes, pero por el tono de la conversación, por lo que se habló, ciertamente creo que se han rebajado un poco las tensiones y el hecho de la invitación del presidente Trump a Petro para que lo visite en la Casa Blanca ya es un acercamiento mucho más próximo”.

A su vez, el catedrático de relaciones internacionales de la Universidad Militar Nueva Granada, César Niño, le dijo a EL HERALDO que la llamada entre el presidente Petro y el presidente Trump es tal vez lo que tenía que hacerse desde el primer momento: “Creo que los canales diplomáticos están diseñados específicamente para eso, nos dimos cuenta como ciudadanos y como país que en efecto los canales diplomáticos oficiales son unos recursos y mecanismos legítimos para hacer ese tipo de aproximaciones”.

Además, advierte el doctor en Derecho Internacional y Seguridad y Defensa que es una buena oportunidad para hacer notar que las redes sociales y los mensajes en caliente son muy malos consejeros a la hora de comunicar posturas oficiales de los Estados, especialmente hablando en esta oportunidad de Colombia.

Considera que todo este acercamiento puede tener un desenlace positivo en el sentido de que funciona para hacer una aproximación de bajar los ánimos entre los dos gobiernos y la intención ofensiva del discurso que en algún momento se ha querido mostrar por parte de los mandatarios.

“Ahora bien, siento que esta llamada más allá de motivaciones personales obedece por supuesto a una motivación estatal, recordemos que hasta hace pocos días e incluso hasta la llamada de los presidentes, el candidato presidencial Sergio Fajardo había hecho un comunicado haciendo un llamado por supuesto a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores para que se reuniera y que los expresidentes se unieran en un mismo mensaje para tratar de apaciguar y domesticar la tensión”, expuso Niño.

Y concluyó que la llamada beneficia sobre todo a los ciudadanos, “que somos en últimas los que recibiríamos cualquier tipo de impacto en una tensión diplomática entre Washington y Bogotá”.