Los proyectos de implementación de los acuerdos de paz pondrán a trabajar este noviembre a los congresistas como trabajan casi todos los ciudadanos del común: de lunes a viernes –pues habitualmente lo hacen solo de martes a jueves–. Y la razón es la urgencia que tiene el Gobierno de dejar aprobados los proyectos de ley estatutaria de la Justicia Especial para la Paz, JEP, y la reforma política, antes de que se acabe la vigencia del fast track.
Lo anterior, además, en medio del panorama de pérdida de control que tiene el Ejecutivo sobre el Legislativo en el umbral de las elecciones y con la salida de Cambio Radical de la coalición oficialista.
Así las cosas, y tras el llamado que hizo el presidente Juan Manuel Santos para acelerar el paso de la denominada ‘vía rápida’, los presidentes del Senado, Efraín Cepeda, conservador, y de la Cámara, Rodrigo Lara, de Cambio Radical, dispusieron sesionar en el Congreso de lunes a viernes, pues al fast track para los proyectos de paz le queda vigencia hasta el 30 de noviembre.
La idea es, entonces, sacar adelante, en la veintena de días que restan, la reglamentación de la Justicia Especial para la Paz, JEP, y la reforma política. Y no hacerlo además a ‘pupitrazo’, según ellos.
No obstante, tanto el Centro Democrático como Cambio Radical están en contra de varios puntos de la agenda de paz, mientras que dentro de los conservadores y dentro de la misma U –paradójicamente el partido de Santos, pero también el otrora partido del opositor expresidente Álvaro Uribe– también hay quienes coquetean con la idea, que reporta réditos políticos, de no tragarle entero a lo acordado en La Habana.
Santos, insistente, hizo el viernes un último llamado para que el Congreso de la República apruebe las leyes que hacen parte de la implementación de los acuerdos de paz.
'En estos nueve meses podemos hacer mucho y así se lo he querido decir al Congreso, quiero hacerle un llamado al Legislativo, estoy muy satisfecho de escuchar, por parte de los presidentes de Senado y Cámara, que van a trabajar cuatro o cinco días a la semana. Es importante que así sea'.
Además de la ley estatutaria de la JEP y la reforma política, están en vilo proyectos que constituyen, al menos, el 50 por ciento de las iniciativas de implementación de los acuerdos de paz con las Farc, entre ellos las circunscripciones especiales de paz para las víctimas y las organizaciones sociales de las zonas más afectadas por el conflicto, así mismo la iniciativa que exceptúa a algunas entidades del Estado de las limitantes que impone la Ley de Garantías y que permitirá seguir ejecutando los programas de la implementación, a pesar de la campaña electoral, y la que habilita un registro de los predios rurales.
En el Senado: 'Sin Jurisdicción Especial de Paz no hay proceso de paz'
En el Senado, bajo la batuta del barranquillero Efraín Cepeda, la plenaria aplazó hasta mañana el estudio y votación del proyecto de la JEP, que tiene unos 160 artículos, y está en segundo debate. Advirtió el presidente del Congreso, además, que aún falta por evacuar nueve proyectos relacionados con los acuerdos de La Habana (este año han sido aprobadas solo nueve iniciativas de paz de más de 40 en total).
'Sin Jurisdicción Especial de Paz no hay proceso de paz', sentenció el senador conservador, y agregó que sin esta jurisdicción se correría el riesgo de no tener quién juzgue a los miembros de las Farc que deban pagar por sus delitos, o a los militares que se acojan a esta justicia. Aunque consideró que 'efectivamente se deben afinar algunos artículos como por ejemplo el de si los miembros de las Farc pueden participar en política antes o después de ser juzgados por la JEP'.
No obstante, aclaró que actualmente hay 87 senadores habilitados para la votación, es decir, sin impedimentos, por lo que se modifican las mayorías y de esta manera se favorecería la votación a favor de la iniciativa de paz. El ministro del Interior, Guillermo Rivera, se mostró de acuerdo con Cepeda y dijo que la ley permite modificar las mayorías.
Es decir, el Senado tiene 102 miembros, con los que la mayoría absoluta como la que necesita una ley estatutaria como la de la JEP son 52 votos. Pero como hay tres curules de La U que no se pueden reemplazar por sus titulares estar presos: Musa Besaile, Bernardo ‘Ñoño’ Elías y Martín Morales, el ‘quorum’ baja a 99 senadores, y con los impedimentos aprobados, el ‘quorum’ queda en 87, y la mayoría absoluta ahora sería de 45 votos.
En las cuentas, de los 16 senadores azules, la JEP tendría el apoyo de 12; de los 18 rojos tiene el de 16; de los 19 de La U tiene el de 13 y restan los 12 votos del Polo, la Alianza Verde y los indígenas, para un total de 53 votos.
Y, finalmente, tanto Cepeda como Lara instaron a los parlamentarios a asistir a las plenarias, y a los ministros y altos funcionarios del Ejecutivo a que estén atentos al trámite del proyecto.
El Gobierno y las Farc
El ministro del Interior, Guillermo Rivera, entre tanto, ha reconocido que el Gobierno no cuenta con un plan b en dado caso de que no sea aprobada la Justicia Especial: 'La JEP es la columna vertebral del proceso de paz porque significa ni más ni menos que el componente de justicia para garantizar el derecho de las víctimas', y aseguró que 'en este momento el balón del proceso de paz está en la cancha del Congreso'.
De igual forma, el exjefe de la delegación de las Farc en Cuba, Iván Márquez, cabeza de lista al Senado por el partido de la guerrilla, dijo en entrevista con RCN La Radio que de hundirse el mecanismo jurídico 'sería el fracaso del proceso de paz'.
Y frente a la comparecencia ante la JEP, señaló: 'Actuamos en consonancia a la JEP, donde nos vamos a someter y se va a aportar verdad y se van a reconocer delitos: si usted no aporta verdad hay sanciones privativas, pero si la aporta habrá otras sanciones'.
En la Cámara: 'Tiene que haber deliberación'
El presidente de la Cámara, Rodrigo Lara, anunció que las plenarias se citarán los lunes y martes a las 2 de la tarde y los miércoles y jueves a las 9 de la mañana, por lo cual se suspenden las comisiones los miércoles, y si hay lunes festivo se citará los viernes a las 9 de la mañana: 'Tiene que haber deliberación y discusión porque aquí no permitimos ‘pupitrazo’, todo se debe discutir'.
Y aunque advirtió que su bancada no votará la JEP, precisó que presentarían varias observaciones: 'garantías de la Fuerza Pública, sobre la persecución efectiva y real de los activos de las Farc en manos de sus testaferros, cierre definitivo de las listas y sanción ejemplar a los colados, así como sanción ejemplar a los reincidentes, regulación y garantías para los terceros no combatientes, y sobre el régimen de inhabilidades de los magistrados de la JEP'.
En la Cámara baja, donde lleva discutiéndose por más de un mes la reforma política en el segundo de cuatro debates, el próximo martes continuarán los trámites. Aquí, varios artículos han sido negados porque no alcanzaron los 83 votos exigidos por la ley.
En medio de la discusión se ha dispuesto que aunque se permitirán las coaliciones de los partidos, no serán obligatorias las listas cerradas el próximo año, y no se aprobará el tribunal de aforados, entre otros cambios que le ha dejado el Parlamento a la desde ya calificada por algunos como ‘débil’ reforma política.
Los aplazamientos para la discusión del mecanismo
El pasado martes, en la plenaria de Senado, el debate de la JEP se cayó por falta de ‘quorum’, pues los conservadores faltaron, mostrando su desacuerdo con que el Ministerio de Vivienda haya quedado en manos de los liberales.
También en las sesiones iniciales de las comisiones primeras conjuntas, en primer debate, donde se esperaba despachar la JEP en 15 días pero duró 30, hubo varios aplazamientos por falta de ‘quorum’ y fuertes críticas al articulado de la JEP por parte del fiscal Néstor Humberto Martínez y la bancada de Cambio Radical.
Sin embargo, la lentitud en el trámite de los proyectos de paz no es nueva, pues en el primer semestre de este año no fluyeron las aprobaciones de proyectos de paz como las esperaba el Ejecutivo, y de esta manera, en lo que va corrido de este año a punto de finalizar, solo se han aprobado 9 iniciativas de más de 40 en materia de paz. Y quedan faltando media decena por presentar.
Por ahora, el ministro Rivera insiste en solicitarle a la Corte Constitucional un mes de prórroga del ‘fast track’, fundamentado en que el Congreso salió de vacaciones, aunque para nadie es un secreto que mientras más se acercan las elecciones, más control pierde el Gobierno sobre el Congreso, sobre todo, en medio de un debate que promete hacerse, una vez más, sobre la conveniencia o no de lo que ya se daba como establecido dentro del acuerdo de paz de La Habana. Además, los legisladores se quejan de que el Gobierno no les ‘ofrece’ nada ni los ministros les dan citas, Y con la cercanía de los comicios menos habrá maniobras para contratar desde el Estado.
Así mismo, la dilación en el trámite de los proyectos de paz ha hecho que sectores cercanos al Ejecutivo le propongan que las leyes y reformas sean expedidas con base a la conmoción interior, la cual podría ser dispuesta por el presidente Santos, con la eventual posibilidad de una convocatoria de constituyente. Aunque Rivera ha negado, por ahora, esa opción.
Entre tanto, varias de las iniciativas de paz que han debido quedar a través de la vía rápida tendrían que pasar por vía ordinaria el año entrante: la reforma a la ley del plan de desarrollo, el tratamiento diferencial de los cultivadores de coca, el catastro, la sustracción de baldíos de zonas de reserva forestal, la ley de innovación y la ley de la protesta social, que aún está en borrador, entre otras.




















