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En la época cuando Jesucristo predicaba el pueblo no sabía leer ni escribir, era muy difícil entrar en las mentes y en el pensar de las personas y una forma fácil de hacerlo la encontró Jesucristo en las parábolas: narrar historias para que el pueblo entendiera su mensaje; una de las tantas parábolas es la del hijo pródigo, que para mí tiene un mensaje muy importante y es que las personas entiendan que al coger el camino equivocado y volver al hogar del padre es motivo de alegría y de regocijo.

Cuántas personas se alejan del padre ya sea del progenitor o del celestial, porque no necesitan de ellos, pero en algún momento de la vida son derribados, como le sucedió a San Pablo cuando un rayo lo tumbó del caballo y una voz le dijo ¿Por qué me persigues?, pues bien, en algún momento de la vida nunca es tarde para volver, y para cuando llegue ese momento será un día de fiesta porque el hijo pródigo ha regresado. Hay un tema bien sabroso de Ricardo Ray que no ha sido posible superarlo que se titula Juan en la ciudad, ahí lo dice todo.

Y como dice la canción de Richie Ray, “...siento una voz que me dice agúzate que te están velando.”

Eimar Fandiño Sarmiento

archy.1953@hotmail.com