De manera clandestina, en una de las vías del barrio Las Nieves, arrojan a diario una gran cantidad de basuras, escombros, desechos tóxicos y animales muertos, lo que ha convertido al sector ubicado en la carrera 18 con calle 30, en un 'relleno sanitario'.
'Son 120 metros de terreno que usan recicladores, indigentes y algunas personas con falta de cultura ciudadana, para desechar residuos sólidos', esta es la versión en la que coinciden varios habitantes del barrio, que preocupados por la repetitiva situación, han acudido a la autoridad ambiental para que tome medidas.
'Se han hechos trámites para que Barranquilla Verde acuda al sitio y verifique la afectación del lugar', dice Eduardo Apreza, presidente de la veeduría del suroccidente.
La veeduría de Las Nieves tiene como evidencia las repetitivas solicitudes que han hecho a la Alcaldía, para que a través de su oficina de Control Urbano y Espacio Público se habilite el sendero peatonal en ese lugar y así evitar que se siga usando como vertedero.
La propagación de bacterias, insectos y roedores, sumado a los malos olores, trae a esta comunidad implicaciones de tipo sanitarias, teniendo en cuenta la cercanía del lugar con la zona residencial.
'Es normal ver a la gente tapándose la nariz, mientras camina por aquí', dice Nubia Filóz, un ama de casa.
En la visita de EL HERALDO a este sitio, se puede ver la afectación ambiental a la que esta sometida la comunidad. Justo en el momento que se hacía la reportería, recicladores depositaban basuras que traían en sus carretillas.
'El daño ecológico al que estamos siendo sometidos es de gran impacto y merece atención de la autoridad ambiental', señala Víctor Lazala, miembro de la Junta de Acción Comunal.
Punto crítico
En respuesta a un derecho de petición que radicó la veeduría, Triple A, informó que este sector, es catalagado como punto crítico, por considerarse un lugar receptor de residuos sólidos, generando afectación y deterioro sanitario, que conlleva la afectación de la limpieza del área, por la generación de malos olores, y la propagación de vectores.
La falta de cultura ciudadana y de control ambiental por parte de las entidades encargadas, es lo que ha convertido a la carrera 18 con calle 30 en punto crítico.
Inseguridad
La comunidad que denuncia dice que esta circunstancia, también desencadena inseguridad, porque 'el basurero' se ha vuelto escondite para indigentes y consumidores de sustancias alucinógenas.
'En el arbusto se ocultan para cometer fechorías y sobre todo en las noches aprovechan para atracar a los transeúntes', sostiene el presidente de la veeduría.
Lo que agudiza la problemática, según los vecinos, es la falta de interés de las empresas que se ubican en este sector, que también propician la situación, porque no hacen control, ni vigilancia.


