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A pesar de ser uno de los departamentos más pequeños del país, el Atlántico podría tener una de las bancadas más grandes en el Senado de la República tras las elecciones del próximo 8 de marzo. Al menos 18 líderes políticos oriundos de este departamento se encuentran en la puja por una de las curules en la Cámara Alta, un número que refuerza el poder de incidencia que esta región tiene en el acontecer nacional.

Cabe recordar que, en los comicios de 2022, nueve senadores ‘made in’ Atlántico fueron elegidos. Sin embargo, este grupo fue reduciéndose poco a poco tras las controversiales salidas de Arturo Char e Iván Name.

Para la actual contienda, varios son los que buscan reelegirse: José David Name (La U), Pedro Flórez (Pacto Histórico), Carlos Meisel (Centro Democrático) y Laura Fortich (Partido Liberal).

Es de anotar que una de las principales particularidades ha sido la decisión del conservador Efraín Cepeda de aspirar a una nueva reelección, tras nueve periodos continuos en el Capitolio. En este grupo también se incluye a los liberales Claudia Pérez y Mauricio Gómez Amín.

Otro de los puntos que diferencia a esta contienda corresponde a la no presencia de un miembro de la familia Char, que se ha decantado por respaldar a tres de sus alfiles: César Lorduy, Gersel Pérez, y Gonzalo Baute.

Prioridades de candidatos

El liberal Camilo Torres Villalba ha visionado el Senado de la República como una plataforma para la construcción de políticas públicas que permitan transformar vidas y hacer frente a la creciente centralización. Por eso, tras dos años de trabajo en la Asamblea del Atlántico, ahora se visiona como uno de los miembros del nuevo Congreso de la República.

“Muchos de los problemas que enfrentamos en nuestros municipios no son aislados, se repiten en distintas regiones del país y tienen un origen común en normas que no dialogan con la realidad territorial. Muchas de las soluciones que necesitan el Caribe y Colombia pasan por reformas estructurales que solo pueden hacerse desde el Congreso”, dijo.

Torres Villalba –hijo de la excongresista Martha Villalba y del exalcalde de Puerto Colombia, Camilo Torres– enfatizó que el departamento requiere una representación fuerte en el Congreso, que sea capaz de construir una agenda común.

“El sendero que debe recorrer la bancada del Atlántico es claro. Debemos pensar como departamento, actuar como región y legislar con visión nacional. Necesitamos una bancada que defienda los intereses del Atlántico, pero que también lidere debates de país sobre descentralización, agua, campo, educación y oportunidades para los jóvenes”, anotó.

Otro nombre de gran renombre en la escena política local que reaparece en estos comicios es el de Rubén Marino Borge, quien ocupa uno de los renglones de la lista del Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia (AICO).

Esta aspiración, como lo aseguró a esta casa editorial, se cimienta en la necesidad de servir nuevamente a la comunidad: “Soy un empresario que vio en la política una oportunidad de servir. Aspiro al Senado para que las soluciones y los recursos lleguen a las regiones, para que la política vuelva a servir a quienes más la necesitan”.

Marino Borge no oculta su deseo de que el Atlántico pueda tener una bancada fuerte en el Congreso, para responder con trabajo a la confianza que sea depositada por la ciudadanía.

“Yo quiero ser una de esas voces en el Congreso de la República y como carta de presentación tengo mi trabajo político que me avala y una cercanía con las comunidades que nos permite conocer sus realidades y necesidades”.

Y recalcó que “la bancada del Atlántico debe tener un norte: unidad en lo esencial. No tenemos que pensar igual, pero sí jalar para el mismo lado en los temas que duelen: seguridad, empleo, servicios públicos, bienestar para nuestro departamento. Si caminamos juntos, el Atlántico gana y Colombia también”.

A su turno, el exconcejal Óscar David Galán aspira por una curul a la Cámara Alta por la coalición Ahora Colombia tras varios años por fuera de la escena política. Su motivación principal es abanderar tres causas: seguridad con enfoque integral, protección social y de la niñez como base del desarrollo y descentralización real de los recursos y defensa de la autonomía regional.

“Son respuestas a problemas concretos. He recorrido municipios y barrios de distintas regiones del país, y una conclusión es clara: las preocupaciones se repiten. Donde no hay educación, empleo ni protección social, el microtráfico y la delincuencia avanzan”, sostuvo.

En la misma línea, Galán expuso que en medio de esta contienda también debe darse un debate frente a las necesidades que tiene el departamento en materia de representación en el Congreso: “Se necesitan congresistas con criterio, formación y capacidad de entender cómo se toman las decisiones nacionales y cómo esas decisiones impactan a las regiones”.

Y enfatizó: “La nueva bancada tiene la responsabilidad histórica de convertirse en una voz firme y cohesionada en la defensa de los intereses superiores del departamento. Su labor debe estar orientada a impulsar una agenda legislativa sólida que traduzca las demandas ciudadanas en políticas públicas eficaces, con impacto real en cada vereda, barrio, corregimiento y municipio del Atlántico”.

Por su parte, el experimentado César Lorduy vuelve a presentar su nombre al Congreso: “Tenemos el conocimiento y la preparación que se le debe exigir a un congresista, pero ante todo y, sobre todo, tenemos el corazón y el alma para seguir sirviéndole a mi ciudad, departamento, a mi región Caribe y al país. Lo hicimos bien cuando estuvimos, y en esta oportunidad lo haremos mejor”.

En ese sentido, el expresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) aseguró que se debe adelantar un fuerte trabajo para atender problemáticas latentes como las altas tarifas de energía y la inseguridad, sin dejar de lado el rezago en infraestructura que tienen algunos municipios.

“Sin duda alguna todo mi apoyo para lograr una reducción de las tarifas de energía y el fortalecimiento de la infraestructura del sector eléctrico en nuestro departamento. Disminuir el alarmante incremento en homicidios y hurtos, y combatir la extorsión, clave para la tranquilidad y la inversión”, anotó.

Mientras que el pastor cristiano David Reyes Castro, quien hace parte de la lista del Partido Oxígeno al Senado, dijo que su aspiración responde a una profunda preocupación por el momento social e institucional político que vive el país. Además, enfatizó en la necesidad de que la comunidad cristiana en Colombia amplíe su representación en la política y espacios legislativos.

“Tenemos que ser entendidos en los tiempos y, sobre todo, marcar la diferencia en medio de tanta polarización que hoy vive el país. Es necesario que nuestro país tenga una verdadera transformación y qué mejor que hacerlo desde donde se crean las leyes”, aseguró.

En ese sentido, recalcó que su campaña se encuentra centrada en la necesidad de una renovación en los escenarios de poder y una mayor participación ciudadana, así como principios y valores cristianos que deben ser aplicados en la próxima agenda legislativa.

Análisis de experto

El analista político Alejandro Blanco puso de presente que, en la actual contienda, los candidatos del Atlántico están jugando dos partidos al tiempo, puesto que, por un lado, necesitan ser fuertes en Barranquilla, el área metropolitana y los municipios, “donde se activa la maquinaria real y la base más cercana”.

Al mismo tiempo, según el experto, las dinámicas electorales los han obligado a salir a “pescar” votos por fuera, no solo en el Caribe, sino también en alianzas con liderazgos de otras regiones, porque no hay que perder de vista que el Senado se decide en clave nacional.

“En las listas cerradas la pelea es más “matemática”, si al partido le va bien, entra el que esté arriba. Ahí el Pacto Histórico y el Centro Democrático tienen una ventaja relativa, porque la incertidumbre interna baja muchísimo y todo depende del tamaño de la bancada”, anotó.

A renglón seguido explicó que “Pedro Flórez y Agmeth Escaf están montados en una apuesta donde lo decisivo es cuánto saque el Pacto a nivel nacional. Y es clave subrayar que ambos aparecen en posiciones favorables dentro de la lista. En el caso de Carlos Meisel, también en un puesto alto de lista cerrada, las probabilidades crecen si se tiene en cuenta que tanto el Centro Democrático conserva un arraigo electoral importante”.

Asimismo, aseguró que las posibilidades son más “inciertas” en las listas preferentes como la de Cambio Radical, el Partido Liberal o el Partido Conservador.

“El punto a favor es claro: el Atlántico sí mueve y sí pone votos. Pero el punto en contra es igual de claro. Con voto preferente, la competencia interna es feroz, porque el rival no solo está afuera, también está adentro del mismo partido y eso obliga a cada candidato a diferenciarse y a ampliar plaza para no quedarse corto”, recalcó.