Los enemigos de las democracias pueden ser regímenes autoritarios exteriores o grupos internos dentro de la propia democracia. Ambos erosionan el sistema.
En estos momentos lo que se impone es desaprender la forma nociva como en Latinoamérica, el caribe y Colombia, se ha venido eligiendo presidente, manipulados por el miedo, odio y desinformación.
En este momento de la campaña y del país persiste la dispersión. Por ello, la centroderecha debe aglutinarse con patriotismo. Las elecciones legislativas y las consultas interpartidistas de marzo marcan camino, y no dudo que el Centro Democrático, con el liderazgo de Álvaro Uribe, será el más votado y eje de la gran coalición que llegue unida a primera vuelta.
En Colombia ya se gravan las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados, supuestamente para cuidar la salud pública. Se nos trata como ‘bebés’ a los que hay que guiar a punta de impuestos. Una sociedad libre preferiría programas voluntarios de educación y consumo responsable en vez de coerciones fiscales disfrazadas de salud pública.
Edición impresa del domingo 19 de octubre de 2025.