El panorama en materia de atracción de inversión extranjera directa (IED) también es desalentador. Según reportó el emisor, el 2025 cerró con una reducción de 16,2 por ciento con relación a 2024. Y el año comenzó a la baja, registrando una disminución de 21% en el primer bimestre del año.
Intimidaciones y mensajes de odio distorsionan la contienda electoral que exige garantías reales, acción judicial y rechazo unánime a la violencia política.
Hoy Colombia requiere ciudadanos activos, críticos y libres. Ciudadanos que voten sin miedo, sin presiones y sin condicionamientos. Porque no votar también es una forma de decidir, es delegar en otros la elección propia. Y esa decisión tiene consecuencias.
Los ciudadanos tienen un papel clave: informarse, leer la Constitución y exigir su cumplimiento. Solo así podremos salir del estancamiento y evitar que Colombia siga atrapada en conflictos estériles.
Tendremos un Congreso dividido entre dos grandes fuerzas, muy parecido al actual. Esa división, contrario a lo que muchos creen, no debilita la democracia; por el contrario, puede fortalecer el Estado de derecho al impedir hegemonías y obligar a la deliberación.