Teherán ha prometido vengar la muerte del ayatolá y respondido con bombardeos contra Israel y varios países árabes en los que Washington tiene bases militares: Baréin, Jordania, Kuwait, Catar y los Emiratos Árabes Unidos.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, insistió en que la milicia libanesa “pagara un alto precio” tras haber atacado el norte de su país.
En Irán, los más recientes ataques han sido contra cuarteles subterráneos del régimen en Teherán.
Entre las últimas víctimas se encuentran 20 personas que murieron esta madrugada en un ataque en la plaza Nilufar, que destruyó varias viviendas, según la agencia Mehr.
La Dirección de Seguridad Pública de Jordania anunció que el personal de Defensa Civil y la policía atendieron una docena de informes de caída de objetos y escombros en las gobernaciones de Ammán, Zarqa, Jerash, Madaba e Irbid.