Otro rol imprescindible en la crianza de los hijos es el del padre. Una figura que también tiene su celebración a nivel mundial y que en Colombia se celebra este domingo.
Ser papá tiene muchos significados, el cual varía dependiendo cada sentir, pero muchos de ellos coinciden en que una de las acciones más importantes en el seno del hogar no siempre es solo llevar el sustento, sino ser orientadores y acompañantes del proceso de crecimiento de sus hijos.
Es por ello que el día se celebra con la intención de reconocer la paternidad responsable y amorosa. Si bien es cierto, sigue siendo el eje del hogar, sus actividades son compartidas con la madre.
Para resaltar la labor de estos hombres, EL HERALDO presenta cuatro historias de padres que con valentía, pasión y responsabilidad han ejercido su rol dentro de sus familias.
Uno de ellos es el destacado docente barranquillero, Jesús Arroyave, el faro de sus cuatro hijos. También se resalta al artista plástico Jorge Serrano, quien al igual que el chef filipino, Willy Lanete se enamoraron de Barranquilla y decidieron construir sus hogares en tierras caribeñas. Por último está Daniel Arrieta, padre soltero que con amor ha sacado adelante a su hijo.
La educación que impulsa a Jesús para ser un gran ejemplo
La educación es su mejor arma. Esa curiosidad y deseo infinito por descubrir nuevos conocimientos han llevado a Jesús Arroyave a ser un destacado docente barranquillero, que integra el Departamento de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad del Norte. Además, es el coordinador para Colombia del proyecto ‘Mundos del Periodismo’, auspiciado por la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich y otras prestigiosas organizaciones como la Unesco.
Recientemente, ha sido distinguido con la beca Tinker Visiting Professor, de la Fundación Tinker, para realizar una estancia académica, del 15 agosto al 24 de diciembre, en la Universidad de Wisconsin-Madison y compartir su experiencia y conocimientos con la comunidad académica.
Una beca que solo se otorga a latinoamericanos con una destacada trayectoria profesional e investigativa, así como una hoja de vida sobresaliente en su campo de especialización.
En este viaje de aprendizaje ha tenido la oportunidad de recorrer varias ciudades a nivel mundial, entre ellas, Nueva Jersey, donde tuvo uno de sus cuatro hijos. Fueron seis años residiendo en suelo estadounidense, mientras hacía su maestría y doctorado, lo que conllevó a que sus retoños se nutrieran de un sistema de educación y una cultura totalmente nueva.
Para Jesús, esta aventura estaba beneficiando a todos. Él adquiría más conocimientos y ellos también aprendían, todo un ejercicio de adaptación, eso sí sin dejar de lado la unión familiar que se ha fortalecido en cada uno de estos traslados.
Su deber como padre se estaba convirtiendo en toda una fascinación. En aquella época en Nueva Jersey, sus hijos aún estaban pequeños y mientras su esposa debía madrugar para llegar al trabajo, Jesús decidió asumir los cuidados de los niños en casa.
'Quien durmió a todos mis hijos siempre fui yo, los mecía y los dormía. Me despertaba a atenderlos en la noche y les hacía el desayuno. El padre debe guiar y dar ejemplo. Ser un respaldo para sus hijos'.
Daniel: padre y madre a la vez
La ausencia de un padre suele ser común en muchos hogares. Sin embargo, oír hablar de la carencia de una madre puede ser extraño. Este vacío lo pudo llenar con toda valentía, Daniel Arrieta, actual rector del colegio Antonia Santos de Cevillar.
Desde que su hijo, Daniel Felipe tenía 10 años, su madre se trasladó a otra ciudad. A Daniel no le quedó más opción que empezar a ejercer su rol, pero multiplicado. 'Al principio fue duro porque yo también trabajaba y tenía que salir temprano. Estuve apurado porque él también tenía que salir temprano y ahí fuimos sorteando todo hasta que se creció'.
Su madre, Cristina Morón de Arrieta fue fundadora de la institución que ahora dirige, por lo que fue un legado que le ha permitido seguir construyendo un hogar en compañía de su hijo.
'Tuve como una especie de una nana, pero no es lo mismo que una figura materna'.
Actualmente, Daniel Felipe tiene 24 años y al decidir estudiar Contabilidad, trabaja en compañía de su padre en la institución. Los que los conocen por su barrio los han visto crecer, agarrados de la mano siempre y aún siguen juntos desde sus profesiones.
Daniel supo ponerse la capa para ser el héroe de su hijo, reflejando que llevar el dinero para el sustento de un hogar no es suficiente para terminar de cumplir la responsabilidad como padre.
'Hay que estar atentos y estar con ellos. El ejemplo siempre empieza en casa'.
Daniel Arrieta también es felicitado durante el Día de las Madres. Por más de 20 años ha ejercido ambos roles, pero lo ha disfrutado y con casta ha sabido demostrarle a su hijo que el amor es más fuerte que cualquier ausencia.
'Yo siempre le transmito mi testimonio a todos los padres de familia de la institución. Mi hijo siempre me ha escuchado y ahí está, aplicado y sano'.
Jorge Serrano ha hecho de sus hijos un lienzo lleno de fascinantes acuarelas
Mientras disfrutaba dibujar innumerables obras de pequeño, el artista plástico Jorge Serrano, no imaginó que el mejor lienzo de su vida llegaría a través de la construcción de su hogar, que debía tener su nido en la capital del Atlántico.
Es un enamorado más de Barranquilla. Procedente del municipio de Girón, Santander, Jorge se siente un barranquillero más desde 1986 cuando decidió trasladarse a la ciudad y se dio cuenta que su lugar era aquí. Desde ese día dijo: 'En Barranquilla me quedo', y lo ha cumplido.
Julia y Andrés son sus dos hijos, su orgullo más grande, esos que le hicieron asumir con responsabilidad su rol desde el primer minuto en que nacieron. 'Lo asumí con tanta pasión. El orgullo más grande que yo tengo son mis hijos porque son muy centrados, libres, con alas y volando, pero con la cabeza bien puesta'.
Su relación es muy estrecha. Ha sabido combinar su pasión por el arte con su hija Julia, quien gracias a haber estudiado Publicidad y hacer una maestría en Gerencia y Promoción de Arte, es quien está detrás de todo lo relacionado con ventas, promociones y redes de su padre.
'Mis obras son muy orgánicas, soy docente también. Soy muy investigador de procesos y quiero que mis obras siempre estén cambiando. Cuando hago mis exposiciones siempre busco que cada una tenga un distintivo'.
Su amor por la ciudad lo llevó a ser uno de los 30 artistas que participaron de ‘Vacasquilla’ y decidió narrar la historia de Barranquilla a través de una vaca llamada ‘Sofía’. 'Plasmo símbolos que tienen que ver con la cultura porque yo tomo la ciudad como mía y así quiero que mis hijos sueñen, dedicados a formarse y ser felices'.
El filipino que hizo de Barranquilla su mejor hogar
Cerca de 17 mil kilómetros separan a Filipinas de Barranquilla. Una distancia que hace 30 años decidió recorrer el chef Willy Lanete, procedente de la Isla Marinduque, en territorio asiático.
Lejos de una excusa culinaria, en ese momento su única vocación era el sacerdocio, desconociendo que tiempo después, La Arenosa se convertiría en una cuna familiar y gastronómica.
Willy estuvo en Chocó, Medellín y Bogotá como un misionero religioso a través de una comunidad llamada el Verbo Divino. Solo bastó pisar el municipio de El Banco, Magdalena para conocer a quien hasta hoy es su compañera de vida, una samaria que empezó a sazonar toda una receta de amor llena de apasionantes ingredientes.
Alicia Bravo era gerente de ventas de una empresa de software dirigida a parroquias cuando lo conoció. Gracias a ese idilio que se estaba cocinando, lograron nacer sus dos hijos, Luis y Nicolás en Barranquilla. Desde 1997, decidieron que la ciudad sería su mejor hogar y el recinto de su restaurante: DeliAsia.
Su esposa tenía mucha intriga sobre la cocina filipina. Es allí cuando ambos empiezan a estudiar los platos típicos de la gastronomía oriental, que no solo implica la comida china, sino la del sureste asiático, y de allí se compone el nombre del negocio: delicias de Asia, el cual se ubica en el Caimán del Río, toda una despensa de sabores migrantes.
La Puerta de Oro de Colombia lo ha hecho sentir como en casa. Le aporta tranquilidad, pese a que a veces las altas temperaturas que se han vivido recientemente lo agobien. Nada de eso ha sido excusa. Es aquí donde ejerció su rol como padre, aquel que le ha hecho adentrarse en experiencias inimaginables como pisar un estadio de fútbol.
'Incluso amé el fútbol a través de mis hijos. Me volví hincha de Junior y pisé un estadio por primera vez en el 2011 cuando Junior fue campeón'.
Sus hijos han sido un regalo de Dios, un disfrute que no tiene comparación, con los que ha podido compartir su pasión por la gastronomía, aquellos que también experimentan con él frente a los fogones. El ingrediente que le faltaba para que su cocción tuviera el toque ideal.
'No solo hay que engendrarlos, sino también criarlos. El amor debe estar en cada etapa de sus vidas'.




















