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Fue una invitación a vespertina. Así como se decía en la Cartagena de los años 60 y posteriores cuando se quería llevar a alguien a ver películas, el FICCI miró al pasado en la inauguración de su edición 65 que abrió con una función a cielo abierto desde el Patio de Banderas.

Con la proyección de la película ‘Feito Pipa’ en el Patio de Banderas con la participación de 1500 personas, el festival de cine más antiguo de Latinoamérica inauguró esta edición especial.

Y precisamente esa mirada al pasado fue lo que se conversó previamente en las palabras de Hernán Piñeres, presidente de la junta directiva del festival, quien recordó especialmente a Víctor Nieto, fundador del evento en 1960.

Por su parte, Margarita Díaz Casas, directora general, detalló que este festival no lo dirige una persona sino que es un equipo de amantes del séptimo arte que lo hacen posible y por eso ella se siente “orgullosa” de formar parte de él.

En ese sentido, recordó la imagen del festival creada por Kike Sierra, diseñador gráfico e ilustrador colombiano que propone una reflexión sobre la relación entre Cartagena, sus habitantes y el acto de ver cine, a partir de una memoria colectiva marcada por la curiosidad, la presencia y el vínculo afectivo con las historias, como el hilo conductor de esta edición especial.

“Esa imagen de alguien trepado en un árbol buscando la pantalla. La de alguien asomándose al mundo, como lo hicieron nuestros padres, madres, en nuestros barrios”, detalló, e inmediatamente después añadió que esta es una “raíz que nutre y sostiene todo lo que hacemos”.

“Esta edición 65 nace de que un festival no puede darle la espalda a la ciudad que lo acoge, por eso estamos aquí. Cartagena siempre responde. Cartagena no es la locación del FICCI, en su conjunto es el festival”, agregó desde la tarima.

Es por ello que la programación de este año “nos llena de orgullo, una selección que propone una conversación con el mundo desde aquí, Cartagena”.

Finalmente comentó: “Seguimos trabajando para que el festival sea para todas y todos. Durante décadas, la pantalla fue la ventana por la que Cartagena se asomó al mundo. El cine es una forma de entender el tiempo que se vive” y pidió a los asistentes que se gocen el festival “recórranlo, vean películas que no conocen. El FICCI existe por Cartagena y para Cartagena. Todo lo que hacemos tiene sentido porque esta ciudad lo habita”.

La cinta inaugural

La película elegida para dar el puntapié inicial fue Feito Pipa, dirigida por Allan Deberton y producida en Brasil.

La historia sigue a Gugu, un niño de 11 años que vive con su abuela en una comunidad del noreste brasileño y enfrenta la posibilidad de perder su hogar a medida que la memoria de ella comienza a desvanecerse. Un relato sobre infancia, afecto e identidad que dialoga con audiencias de todas las edades.

Show de drones

No obstante, momentos previos a la presentación de la película, la inauguración contó con la novedad de un show de drones que se tomó el cielo cartagenero para iluminar con imágenes representativas de séptimo arte.

Así pues sobre el oscuro cielo se posaron rollos de películas, cámaras, proyectores y, por supuesto, el nombre del festival, cerrando con un show de juegos pirotécnicos.