En medio del desfile, los reyes del Carnaval de los Niños 2026, Sharon Acosta y Joshua Ortiz, se robaron miradas y aplausos sobre su carroza ‘Máscaras del Congo’.
Desde lo alto, los soberanos infantiles saludaban con esa mezcla de inocencia y seguridad. La carroza simbolizaba el imaginario animal que habita la danza del congo. Todo surgido de las manos pacientes de los maestros artesanos que, año tras año, convierten el cartón y la madera en una magia de la tradición.

Cada máscara contaba una historia. Eran expresiones cargadas de teatralidad, fuerza y sátira, esencia pura del congo, esa danza que mezcla picardía y bravura.
Sharon, radiante, lució el vestido con el que fue coronada, titulado Sinfonía celestial. A su lado, Joshua acompañaba con ese entusiasmo que siempre lo ha caracterizado.
Rey Momo del Carnaval se paseó la Vía 40 en su ‘Congo Ancestral’
Adolfo Maury se paseó la Vía 40 en su ‘Congo Ancestral’ contagiando de magia y mucho color a los asistentes al desfile más grande del Carnaval.
A su paso lo aplaudían, lo llamaban por su nombre, le extendían las manos. Él, pese al afán, no perdió la sonrisa.
Su carroza lleva por nombre Congo Ancestral. Es un homenaje a la tradición conga, a esa fuerza que vibra en los tambores y en la memoria del barrio. Desde un fondo rojo intenso se levanta la figura del rey congo, rodeado de símbolos, máscaras y figuras que representan fuerza y sabiduría. Las casas de colores recuerdan que esta tradición nace en la calle, en la esquina, en la vida cotidiana.




















