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Coaliciones de centro, izquierda y derecha celebran hoy las consultas para escoger sus candidatos para las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia, un ejercicio en el que estarán los nombres de 16 aspirantes pero no los favoritos en las encuestas y que será el primer pulso por la jefatura de Estado.

Estas consultas, concebidas como una especie de primarias con el fin de unificar fuerzas y depurar un escenario que llegó a tener un centenar de candidatos, se convirtieron sin embargo en motivo de discordia entre los partidos.

Además, los candidatos mejor situados en las encuestas de intención de voto, Iván Cepeda (izquierda), Abelardo de la Espriella (ultraderecha) y Sergio Fajardo (centro) -este último venido a menos en las últimas semanas-, quedaron fuera de las consultas por diferentes razones.

Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente Gustavo Petro, no estará porque el Consejo Nacional Electoral (CNE) lo excluyó alegando un tecnicismo jurídico, mientras que De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y Fajardo, de Dignidad & Compromiso, no se inscribieron porque consideran que tienen apoyo suficiente como para ir solos, sin necesidad de pasar el filtro de las consultas con aspirantes de otros partidos de la misma tendencia.

Para el analista Carlos Enrique Moreno, profesor del Departamento de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Javeriana, la proliferación de candidatos y consultas no busca tanto obtener la nominación presidencial sino tener más visibilidad para “intentar promover sus propios grupos políticos a las elecciones del Congreso”, que se celebrarán el mismo 8 de marzo.

“Muchos saben de entrada que no van a ganar la consulta, pero sí es importante participar porque en la medida en que ellos están haciendo campaña por la consulta se vuelven la figura más reconocida de ciertos partidos o coaliciones”, afirma.

De las tres, la que más atención atrae es la Gran consulta por Colombia, que cuenta con nueve opositores de derecha que aspiran a la Presidencia: Mauricio Cárdenas, David Luna, Vicky Dávila, Juan Manuel Galán, Paloma Valencia, Juan Carlos Pinzón, Aníbal Gaviria, Enrique Peñalosa y Juan Daniel Oviedo.

Paloma Valencia, del partido Centro Democrático, se perfila como la ganadora de esta fase para disputar en la primera vuelta presidencial los votos de la derecha con De la Espriella, un excéntrico y controvertido abogado que debuta en política y que es una incógnita electoral.

En la del centro, llamada ‘Consulta de las soluciones: salud, seguridad y educación’, su promotora, la exalcaldesa bogotana Claudia López, no tiene rival pese a que con ella compite Leonardo Huerta, un desconocido que aceptó entrar en la disputa para que haya consulta, ante la negativa a participar de Fajardo, referente del centro en la última década y con dos candidaturas presidenciales en su equipaje.

“En el caso de Fajardo, su decisión de no participar se basa en la idea de que él es distinto a los demás y de que no se está aliando con nadie, con el fin de mostrarse como un candidato aséptico”, explica Moreno, quien añade que con esa actitud de superioridad el candidato pierde visibilidad y la oportunidad de dar a conocer más sus propuestas al electorado.

En este sentido, la analista Sandra Borda señaló: “El centro político, como están las cosas, tiene en sus manos la decisión de pasar a segunda vuelta. Si no pasan, será porque permanecen divididos y entonces será su entera responsabilidad que lleguen otros”.

Gabriel Cifuentes, por su parte, asegura que “es llamativo e inédito, por lo menos comparado con las últimas 3 elecciones, que ninguno de los que hoy puntean en las encuestas participe en las consultas. Este particular acontecimiento puede derivar en dos posibles escenarios: el primero, las consultas convertidas en el espacio para consolidar tercerías capaces de desafiar la estabilidad de los punteros de la derecha, izquierda y centro.”

“Para que ello suceda, los votos por las consultas –o de cada una de ellas por separado– deberían por lo menos obtener una votación que supere proporcionalmente en términos de sufragios el equivalente porcentual de lo que las encuestas les atribuyen a quienes hoy lideran la intención de voto y que estarán ausentes en marzo. Si eso pasa, los ganadores entrarían en el terreno de lo viable y el partidor de candidatos con chance de competir un cupo en segunda vuelta pasaría de 3 a 6, suponiendo idéntico resultado favorable en las tres consultas”, puntualizó.

Luego agregó: “Sin embargo, salvo Paloma, ningún otro miembro de las consultas tiene listas sólidas al Congreso que puedan impulsar sus aspiraciones. Para ellos serán entonces necesarios los votos de opinión y el manejo de estructuras políticas tradicionales que, por lo general, suelen ser más efectivas para la elección del Congreso que para las presidenciales –y en sustancial menor medida para las consultas”.

La izquierda desdibujada

Mayor es la controversia en la consulta del ‘Frente por la vida’, de la izquierda, desdibujada después de que el CNE excluyó a Cepeda, favorito en las encuestas para la victoria final en la lucha por la Presidencia.

Su exclusión dejó esa consulta sin grandes nombres de la izquierda y en manos de dos políticos recién llegados a ese sector, el exsenador Roy Barreras y el exalcalde de Medellín Daniel Quintero, acompañados por otros tres casi anónimos: Héctor Elías Pineda, Edison Lucio Torres y Martha Viviana Bernal.

“Yo no voy a votar por la consulta presidencial, voy a votar por la conformación del nuevo Senado y Cámara”, dijo en X Petro, luego de que el CNE excluyera a Cepeda por haber participado ya en otra interna, razón por la cual el Pacto Histórico, principal fuerza de izquierda, también pidió a sus militantes que se abstengan de votar en ese proceso.

El aterrizaje de Barreras en la consulta de la izquierda, después de haber transitado por todo el arco político, desde la derecha hasta el centro, busca llevarlo a las elecciones presidenciales del 31 de mayo como alternativa a los extremos que representan Cepeda y De la Espriella, pero las últimas encuestas han enfriado esa opción porque apuntan a que el domingo será derrotado por Quintero.

“Por ahora Iván Cepeda está a la encabeza de la carrera, lo sigue a distancia Abelardo de la Espriella; más atrás está Sergio Fajardo, un poco intermitente en la carrera. Pero, una vez surtidas las consultas interpartidarias, empezará la persecución de Paloma Valencia y Claudia López y también se meterá en la disputa Daniel Quintero o Roy Barreras. Quizás otros candidatos sigan en competencia, pero estarán muy atrás y poco a poco buscarán alianzas con los de adelante y se retiraran de la carrera”, señaló León Valencia, director de Pares.

De acuerdo con el experto, “en el grupo de seis, que seguirá con opción de triunfo – continuando con el símil ciclístico- corren tres marcas: la derecha, el centro y la izquierda, cada marca con dos participantes. Nada mal. Los electores podrán escoger entre los diversos matices del espectro político. Eso, hay que repetirlo, es nuevo en Colombia. Hasta hace poco corrían siempre, con enorme ventaja, los equipos de la derecha, ganaban todas las etapas y uno de sus candidatos se alzaba con la victoria final”.

“Este domingo se resolverá, además una gran incógnita ¿Las listas al senado de Salvación Nacional y Creemos Colombia, que apoyan a Abelardo de la Espriella, pasaran el umbral y se meterán en el Congreso de la República? De la Espriella, tanto si gana la presidencia como si queda en calidad de opositor, necesitará de ese músculo parlamentario para dar las batallas por las ideas de la nueva derecha que ha enarbolado en la campaña. Quedará muy mal parado para competir en las dos últimas etapas de la campaña si no gana una fuerza parlamentaria. Además quedará conformado el congreso y empezará el pulso de la gobernabilidad de cara al periodo 2026-2030”, agregó.