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No solo se trata de uno de los puestos mejor remunerados del país, sino de cumplir con el reto más ambicioso de la compañía: ampliar su capacidad de producción y exportación pasando de 32 millones de toneladas de carbón anuales a 40 millones de toneladas.

Ese será el mayor reto del nuevo presidente del Cerrejón, Roberto Junguito Pombo, nombrado por los tres accionistas de la compañía en reemplazo de León Teicher, quien se retira en los próximos días.

Junguito Pombo llega a la compañía en momentos en que el sector minero-energético experimenta una buena dinámica y en el que se augura la entrada de inversionistas extranjeros. De ahí a que los empresarios colombianos induzcan a los de afuera a invertir en infraestructura logística que es donde está el problema más graves del país.

El nuevo presidente es ingeniero industrial de la Universidad de Los Andes, con un MBA de Wharton School y un MA en Relaciones Internacionales de The Lauder Institute de la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos. Ha trabajado para varias instituciones internacionales, incluyendo Chase Securities y McKinsey and Co., fue Vicepresidente Ejecutivo para Reestructuración y Operaciones de Avianca y durante los últimos seis años ha sido el presidente de Copa Airlines Colombia (antes AeroRepública S.A.)

Junguito estará al frente de un plan de inversiones de US$1.300 millones y liderando el proyecto de expansión P-40 el cual incluye la intensificación de la producción y el transporte por ferrocarril, por la misma línea de 150 kilómetros extendida entre la mina y la terminal marítima.

LUEGO DEL ATENTADO. Cerrejón agradeció las múltiples manifestaciones de solidaridad de la comunidad guajira y nacional tras el atentado terrorista contra la red férrea.

Según informó la empresa en un comunicado, las fuerzas armadas mantienen vigilada la zona donde se cometió el ataque.

Por su parte, el sindicato nacional que agrupa a los trabajadores de la industria del carbón manifestaron su rechazo al atentado y exigieron a la empresa Cerrejón y a las autoridades competentes que tomen las medidas que correspondan para que los trabajadores mineros puedan desarrollar sus labores sin ninguna zozobra ni temor.