Un tiroteo perpetrado el lunes 20 de abril en la zona arqueológica de Teotihuacán dejó al menos dos muertos -una turista canadiense y el agresor- y 13 personas heridas, según informaron las autoridades mexicanas.
El Gabinete de Seguridad del Gobierno de México indicó, en una tarjeta informativa, que 13 personas de distintas nacionalidades fueron trasladadas a hospitales de la zona tras el ataque.

Entre los lesionados, hay seis ciudadanos estadounidenses, tres colombianos, dos brasileños, un canadiense y un ruso.
En la mañana del lunes un hombre armado abrió fuego contra visitantes en uno de los sitios arqueológicos más emblemáticos de México, ubicado a unos 50 kilómetros de Ciudad de México y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El ataque ocurrió en la Pirámide de la Luna y, según los primeros reportes, fue perpetrado por un solo agresor que disparó desde una zona elevada contra visitantes en un momento de alta afluencia turística.
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Testimonios y reportes iniciales indican que realizó múltiples detonaciones en un lapso breve, lo que provocó escenas de pánico y una estampida entre visitantes antes de quitarse la vida en el lugar.
Identidad del atacante
Las autoridades mexicanas revelaron este martes que el autor del tiroteo fue Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, quien residía en Ciudad de México.
El agresor pudo ser identificado gracias a una credencial oficial encontrada en el lugar de los hechos.
Claudia Sheinbaum condenó el ataque
La zona permanece acordonada y bajo resguardo de fuerzas federales y estatales mientras continúan las investigaciones.
El hecho ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad en la zona arqueológica, resguardada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), particularmente sobre cómo el agresor logró ingresar con un arma a un sitio con control de acceso y mantenerse en una de las estructuras principales sin ser detectado.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó el ataque, expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias, y confirmó que su gobierno mantiene contacto con autoridades canadienses para dar seguimiento al caso y brindar apoyo a los afectados.
Por su parte, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, lamentó la muerte de la ciudadana canadiense y afirmó que su gobierno da seguimiento cercano al caso, mientras autoridades consulares, a través de Global Affairs Canada, brindan asistencia.




















