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En las profundidades del Mar Argentino, a más de 250 metros bajo la superficie, científicos lograron registrar una de las criaturas más raras y fascinantes del planeta: la medusa fantasma gigante.

El hallazgo, captado por tecnología submarina de última generación, volvió a poner la atención del mundo entero en esta especie casi mítica, cuya presencia en los océanos ha sido documentada en contadas ocasiones durante más de un siglo.

El avistamiento de la medusa fantasma se produjo durante una expedición científica liderada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, realizada a bordo del buque de investigación Falkor. La criatura fue registrada gracias al vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian, un robot submarino diseñado para explorar grandes profundidades sin alterar el ecosistema marino.

La especie identificada corresponde a Stygiomedusa gigantea, una medusa de aguas profundas considerada una de las más esquivas del mundo marino. Desde su descubrimiento a finales del siglo XIX, los registros confirmados han sido extremadamente escasos, lo que la ha convertido en un símbolo del misterio de los océanos.

¿Cómo es la medusa fantasma gigante?

La medusa fantasma es conocida por su tamaño extraordinario. Puede superar los 10 metros de longitud, lo que la convierte en una de las medusas más grandes del planeta, comparable en tamaño a un autobús escolar.

Su apariencia es uno de sus rasgos más llamativos: posee una campana translúcida y sedosa, acompañada por cuatro largos brazos bucales que se extienden como cintas en el agua. Esta morfología le da un aspecto etéreo, casi espectral, que explica su nombre popular.

A diferencia de muchas otras medusas, la medusa fantasma no tiene tentáculos urticantes. En lugar de paralizar a sus presas con veneno, captura pequeños peces y crustáceos envolviéndolos con movimientos lentos y precisos de sus brazos.

Un habitante de las profundidades extremas

La medusa fantasma habita generalmente entre los 1.000 y 3.000 metros de profundidad, una zona del océano caracterizada por la oscuridad casi total, temperaturas extremas y alta presión.

Por esta razón, su observación a profundidades menores, como ocurrió en el Mar Argentino, resulta particularmente inusual. Este tipo de registros despierta el interés de la comunidad científica, ya que puede aportar pistas sobre cambios en las condiciones del océano o en los patrones de comportamiento de las especies de aguas profundas.

La exploración de estas zonas ha sido históricamente limitada debido a las dificultades técnicas. Sin embargo, el desarrollo de robots submarinos como el ROV SuBastian ha permitido documentar especies gelatinosas que antes se destruían al ser capturadas con redes tradicionales.

Curiosidades que hacen única a la medusa fantasma

La medusa fantasma no solo destaca por su tamaño, sino también por una serie de características que la convierten en una de las criaturas más intrigantes del océano:

  • Rarísima de observar: los avistamientos confirmados a lo largo de más de un siglo son muy pocos en comparación con otras especies marinas.
  • Movimiento hipnótico: se desplaza lentamente, con un estilo de natación elegante que recuerda a una danza en el agua.
  • Adaptación extrema: su cuerpo gelatinoso está diseñado para sobrevivir a la presión de las profundidades.
  • Importancia científica: su estudio ayuda a comprender la biodiversidad de los ecosistemas profundos, uno de los menos explorados del planeta.
  • Presencia global: aunque es extremadamente rara, ha sido registrada en distintos océanos, lo que sugiere una distribución amplia pero poco conocida.