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No es necesario ver mucho de las calles ni de la gran mayoría de los espacios públicos y privados de Barranquilla para descubrir que muchos de ellos parecen haber sido diseñados por un sádico empeñado en hacer miserable la vida de las personas con discapacidad.

Esta es, al menos, la percepción de algunos de los participantes de la Mesa de Discapacidad que con miras a perfeccionar la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Barranquilla —el cual debería adoptarse oficialmente para finales de año— se reunieron ayer con funcionarios de la Alcaldía Distrital que laboran en las dependencias más directamente relacionadas con la búsqueda y oferta de soluciones a las décadas de atraso que la urbe acumula en materia de accesibilidad y movilidad para personas con discapacidad.

Es decir, Planeación, Control Urbano y Espacio Público, Movilidad, Empresa de Desarrollo Urbano (Edubar), Infraestructura y Educación (cabe añadir que las personas con discapacidad asistentes a esta reunión expresaron malestar debido a que los secretarios o titulares de estos entes suelen brillar por su ausencia en las sesiones de la Mesa de Discapacidad, a las cuales suelen enviar a delegados sin capacidad de decisión).

Y aunque no sea una solución mágica, la preparación del nuevo POT para esta ciudad ha despertado las expectativas de quienes se ven sometidos al castigo cotidiano de vivir y desplazarse a diario por una ciudad en la cual la indolencia de sucesivas administraciones y de la misma ciudadanía han permitido que sea prácticamente imposible recorrer siquiera cincuenta metros de andén sin encontrarse con escalones y otros desniveles que dificultan el desplazamiento incluso para personas que no sufren ningún tipo de discapacidad.

Fotos archivo EL HERALDO

Esta es la IE Distrital San José, en donde las personas con discapacidad solo tienen ayudas en la primera planta.

Así quedó de relieve durante la animada reunión celebrada ayer por la mañana en la Secretaría de Planeación Distrital, durante la cual los representantes de ONG que agrupan a colectivos de personas que padecen distintos tipos de discapacidades —tanto de sus habilidades motoras como de sus sentidos físicos— tomaron la palabra para contribuir al afinamiento de un POT acorde con sus necesidades.

'Infortunadamente, Barranquilla no ha sido planeada como una ciudad incluyente. Pero la discapacidad es un tema cada vez más visible. La ciudadanía está exigiendo sus derechos. Y no es un regalo que se nos hace; es un derecho de acceso a todos los espacios públicos', dijo Pablo Morales, referente de discapacidad del Distrito de Barranquilla.

El veedor ciudadano Carlos Bolaño se refirió a lo aberrante que resulta el desconocimiento de las normas internacionales para discapacidad en los centros de enseñanza pública de esta ciudad: 'los Institutos Educativos Distritales (IED) sólo incluyen rampas para personas con discapacidad en sus primeras plantas. El acceso a las segundas y terceras plantas está vedado para la mayor parte de la población infantil de este colectivo'. Bolaño ha impulsado una serie de acciones de petición para obligar al gobierno local a dar respuestas sobre esta situación.

Fotos archivo EL HERALDO

La instalación de ayudas para la discapacidad es una norma internacional, aplicable sobre todo en las escuelas.

'Se pasan la pelotica de unos a otros y dejan vencer los plazos para darme una respuesta oficial', comenta, seguro de que este silencio administrativo jugará a la postre en favor de la causa que dice proteger: 'que los funcionarios administradores de lo público entiendan el verdadero significado de la palabra ‘público’'.

Sobre esta situación, el presidente de la Asociación Colombiana de Arquitectos (de la seccional Atlántico), Alfredo Reyes, consultado por EL HERALDO, recordó que es deber de los profesionales de su ramo actuar como filtros para impedir la ejecución de proyectos no inclusivos, que no consultan las necesidades de los más necesitados.

Recordó además lo costoso que resulta no planear y ejecutar desde su inicio las obras de manera que sean incluyentes con las poblaciones especiales, puesto que se hace necesario volver a ejecutarlas o reformarlas para subsanar los errores.

Consultado al respecto, el coordinador de Infraestructura Educativa del Distrito, Eduardo Jarma, dijo que la administración ha optado por las soluciones inmediatas más realistas de acuerdo con las posibilidades financieras del Distrito, recordando que incluso algunos proyectos de obras enviados desde el Ministerio de Educación para ser ejecutados en Barranquilla contemplan este tipo de soluciones. El arquitecto Alfredo Reyes consideró ello debería ser motivo para rechazar aún más la ejecución de estos proyectos.

Fotos archivo EL HERALDO

Aspecto de la Mesa de Discapacidad para el POT celebrada en la Secretaría de Planeación de la Alcaldía Distrital.

Por Carlos A. Sourdis Pinedo